Publicidad

Mostrando entradas con la etiqueta Telepatía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Telepatía. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de marzo de 2019

¿Es verdad que podemos tener telepatía o predecir el futuro?


¿Podemos tener telepatía y comunicarnos con los demás a través de la mente? ¿Y predecir el futuro? ¿Es verdad que solo utilizamos un 10% de nuestra capacidad cerebral? ¿Y que las experiencias y los aprendizajes hechos durante los tres primeros años de vida son tan determinantes para nuestro futuro? Son muchas las preguntas que nos hacemos sobre nuestro cerebro, y diversos los mitos que se han creado en torno a él. Y es que, según afirma el doctor en neurociencia, Francisco Mora, autor del libro 'Mitos y verdades del cerebro' (ed. Paidos), "los grandes avances en las neurociencias han hecho que hoy se hable más que nunca del cerebro". Sin embargo, tanta información ha dado lugar a los 'neuromitos', "falsedades sobre el cerebro fruto de interpretaciones científicas que, sin intencionalidad consciente, repercuten negativamente en las relaciones humanas", afirma el experto, que es además profesor de Fisiología Humana en la Universidad Complutense de Madrid, y uno de los mayores especialistas en la convergencia de Ciencias y Humanidades.  

Esta confusión, alerta el neurofisiólogo, "influye en ámbitos como la educación, la ética y, en general, en la concepción del mundo que nos rodea y de nosotros mismos". Por ello, se ha propuesto, con este manual, recopilar algunos de los más comunes para arrojar más luz sobre la verdad del cerebro. 

Por ejemplo, contestando a la pregunta de si utilizamos solo el 10% de la capacidad intelectual, el especialista señala que "es falso y que aunque solo sea por criterios evolutivos, tal creencia está fuera de cualquier justificación". Y afirma que "el cerebro requiere de su completa integridad". El origen de esta falsa creencia se atribuye a William James, un famoso psicólogo norteamericano, que en una conferencia pública, mencionó que una persona normal, en sus cotidianos quehaceres, no consiguiera a utilizar más del 10% de su potencial. En realidad, lo que quería decir, "es que la mayoría de las personas no emplean todos su recursos mentales por muy diversas causas, entrenamiento o desarrollo de esas capacidades, pero no porque sea solo utilizada una pequeña parte, cantidad o porcentaje de su cerebro". Y de ahí, el malentendido, que fue replicado posteriormente por gurús, emprendedores, docentes, etc., incluso, según se dice, por ilustres como Albert Einstein o Sigmund Freud, aunque no hay ningún documento escrito que lo corrobore. 

Otra de las falsas creencias es si hay personas que usan más un lado del cerebro que otro, es decir, el hemisferio derecho o del izquierdo y, por tanto, sus habilidades son distintas. Si bien es cierto que este órgano cuenta con dos hemisferios, "estos están conectados física y funcionalmente a través de una banda de fibras nerviosas que se conoce con el nombre de cuerpo calloso. Ello hace que el cerebro funcione como un todo". Sí es cierto que puede haber alguna predominancia de las funciones atribuidas a uno u otro (el derecho se ha considerado como el cerebro intuitivo, artístico y femenino y el izquierdo como el analítico, racional, masculino y dominante). Pero es falso que las personas nazcan con una parte del cerebro 'aventajada' y erróneo clasificar y educar a los niños según este criterio.  

La importancia de los tres primeros años de vida

Según explica el neurocientífico, el cerebro de un niño, particularmente, en esa primera infancia que transcurre entre el nacimiento y los tres años, "es una vorágine de cambios en el tamaño, peso, estructura, morfología, en las neuronas, las conexiones entre ellas, etc. Y todos estos cambios son debidos a la genética pero, sobre todo, a su interacción con el mundo que le rodea". Y en esta relación, destaca el componente emocional (inconsciente). Más adelante, a partir de los tres o cuatro años, ciertas áreas del cerebro comienzan a grabar las primeras memorias que se podrán evocar conscientemente. Y a partir de los seis o siete, comienza la comprensión de conceptos e ideas. Por tanto, "la creencia de que los primeros tres años de vida en el niño son cruciales para su futuro es un mito", afirma el experto. 

El cerebro no es un ordenador

Se trata de un símil ampliamente utilizado, incluso, en el entorno de la enseñanza. Sin embargo, resulta equivocado, puesto que la única similitud que existe es que ambos reciben entradas de datos y los procesan. Una de las diferencias es que sabemos cómo funciona un ordenador, pero el funcionamiento interno del cerebro se desconoce. Además, "el cerebro, a diferencia del ordenador, es flexible y abierto a la hora de resolver problemas, mientras que el ordenador no lo es", recuerda en su libro. 

Tampoco tenemos telepatía ni la capacidad de predecir el futuro

Respecto a otras creencias como si existe la telepatía, el especialista en neurología indica que, gracias a las pruebas de imagen por resonancia magnética que se han realizado, casi definitivamente, se puede afirmar que esta no existe. Solo hay que citar un estudio, señala el experto, realizado con parejas de personas muy afines emocionalmente que, además, y en algunos casos, eran gemelos univitelinos. En este trabajo, se pedía a un 'emisor' que viera una serie de fotografías. Posteriormente, el 'receptor' veía las mismas imágenes más otras desconocidas por el emisor, mientras se registraba su actividad cerebral. Al final de la investigación, se vio que, de las 3.687 respuestas emitidas por el receptor, hubo una coincidencia del 50%, y no se superó lo que sería normal en una respuesta aleatoria (50% de probabilidades de sí o no). Tampoco varió significativamente la actividad cerebral. 

Tampoco hay ninguna evidencia científica de que exista la clarividencia ni la precognición, o capacidad de adivinar eventos o sucesos que ocurrirán, y aclara que todos ellos surgen del pensamiento mágico, del miedo y del engaño. "Todas estas creencias se sustentan sobre la necesidad de creer en algo superior y en el hecho de que, frecuentemente, todos tenemos experiencias personales ocasionales que nos parecen extraordinarias y desafían las explicaciones normales", explica el autor del libro 'Mitos del cerebro', en el que amplía estas suposiciones y, además, nos ayuda a distinguir las falsedades de las verdades y comprender mejor el funcionamiento de nuestra mente. 

(FUENTE: hola.com)

domingo, 27 de mayo de 2018

Telepatía con animales, la nueva terapia para mascotas


Esta es una nota sobre gente que asegura poder comunicarse telepáticamente con animales. Llegué al tema a través de Paula, una amiga radicada en Barcelona hace 10 años, amante de los felinos. "Conozco a alguien que lo hizo con mis cinco gatos; en España, se está usando mucho -me dijo-. Te la recomiendo para sacarte todas las dudas". Acepté su consejo con una mezcla de intriga y escepticismo. Yo había adoptado a Magenta, un gato de 3 años, en abril del año pasado. Una conocida me pidió dejarlo en mi departamento por unos meses porque se iba a probar suerte al exterior. Esos meses, por fortuna -porque me encariñé mucho-, se convirtieron en una estadía permanente. Pero había días en los que el gato no comía o maullaba demasiado, y las dudas me carcomían: ¿Querrá quedarse conmigo? ¿Extrañará a su antigua dueña? Para salir de ese loop mental, le pedí a Paula el contacto de Fiona Schilling, la persona que, según decía, practica la telepatía con animales. Cuando le escribí por WhatsApp, solo me pidió una foto de Magenta mirando a cámara. Por ?40 y sin más datos, a los días, develó mi intríngulis. "Se sintió abandonado, fue un cambio muy abrupto y nunca entendió bien qué le pasó. Todavía se está adaptando a tu casa y necesita saber si se va a quedar con vos para siempre", me dijo entre otras cosas en una extensa carta que me mandó adjunta por mail. Cuando la leí, sin saber bien por qué, me largué a llorar. Su explicación podía parecer obvia, pero de ahí en más Magenta ya no maulló ni pasó días sin comer. Además, ¿cómo sabía Fiona que mi gato había sido cambiado de casa si yo no le había dado detalles? ¿De verdad se puede leer el pensamiento de los animales?

Los animales de la tribu

Investigando sobre el tema, encontré que el primero que lo puso a prueba fue un tal Rupert Sheldrake. El osado científico, que cursó Ciencias Naturales en Cambridge, Filosofía en Harvard y que fue miembro investigador de la Royal Society, lo estudió en el umbral de los 2000. Luego publicó De perros que saben que sus amos están camino a casa, donde volcó los resultados de sus experimentos entre personas y animales de compañía. Sheldrake se centró en la anticipación que las mascotas hacen de las llegadas de sus dueños. "Hay perros que solo reaccionan uno o dos minutos antes de la llegada de sus amos y, en estos casos, sí que el olfato podría explicar su conducta. Pero muchos reaccionan con 10 minutos o más de anticipación, cuando la persona se encuentra todavía a varios kilómetros. Además, lo hacen con total independencia de la dirección del viento y no es necesario que las ventanas estén abiertas", dice en su libro. Para él, eso es comunicación telepática y se da a través de los llamados campos mórficos, una especie de memoria colectiva que también funcionaría en grupos sociales humanos como tribus y familias. "Si los perros responden telepáticamente a sus amos -asegura- es porque, de alguna manera, captan sus pensamientos o sentimientos antes de regresar a casa".

Desde Sheldrake, pasando por los chamanes de las sociedades tribales que tenían el poder de comunicarse con los animales, Jane Goodall y los estudios de cognición con primates, hasta el doctor Dolittle, el personaje de la película interpretado por Eddie Murphy, que descubre que puede entablar diálogo con las mascotas, la posibilidad de un mayor entendimiento entre el reino animal y los seres humanos puede provocar fascinación, extrañeza y también aprensión. Esas son algunas de las reacciones que detecto en mis interlocutores cada vez que cuento mi experiencia con Fiona y Magenta. Me propuse, entonces, consultar con científicos locales para despejar mis preguntas, aunque no fue fácil dar con un testimonio respecto de la telepatía: "Son principios ajenos a nuestra formación"; "No tiene ningún argumento científico"; "Que exista la telepatía sería algo revolucionario en nuestra manera de entender el universo, por eso requiere de muchas pruebas rigurosas para probarlo, y eso es algo que ni remotamente se ha demostrado". Esas eran las respuestas que me daban. Hasta que Alberto Rojo, un argentino radicado en Estados Unidos que se desempeña como físico en la Universidad de Michigan, trajo luz al tema. "Conozco experimentos de los años 60 y de ahora, de la Universidad de Washington y de España, que muestran la posibilidad de una comunicación telepática. Los pensamientos -me explicó Rojo vía correo electrónico- dejan registros eléctricos en el cerebro que pueden leerse de varios modos, como el electroencefalograma, o más bien métodos que globalmente se llaman «interfaz computadora-cerebro». Luego es posible inducir ese impulso en otro cerebro y comunicar la información de lo pensado". Y dio un ejemplo: "En un experimento reciente, alguien jugando un videojuego pensó que iba a apretar un botón y la persona en otro cuarto apretó ese botón. Incluso hay trabajos que muestran esa posibilidad de transmisión entre ratas y humanos. Pero, ojo, siempre con una interfaz conectada a cada cerebro y la transmisión de la información de un lugar a otro por vías convencionales".

Telepatía local

Después de aquel correo, contacté gente que lo practicara en Argentina, donde, según un estudio elaborado por GFK Group en 2016, ocho de cada diez personas tienen un animal doméstico en su hogar, lo que nos ubica primeros en el ranking mundial junto con México y Brasil. ¿Y cuántos de esos dueños estarían dispuestos a la telepatía? "Comunicarse telepáticamente es afinar la percepción a algo que está en el campo energético. Lo que hacemos es «abrir nuestro canal de YouTube», aunque no se vea: te ponés en sintonía para conectarte. Porque los animales piensan, sienten, deciden y eligen, pero muchas veces los humanos pensamos que somos los dueños y queremos obligarlos a hacer lo que nosotros queremos", dice Verónica Kenigstein, de 51 años, que hace siete que se dedica a comunicarse con animales domésticos y silvestres en Capital Federal y que cobra $500 la consulta. Estudió Comunicación e hizo posgrados en Psicología, cursos de terapia asistida con animales y de adiestramiento canino en la UBA. Pero, antes de todo, siempre sintió una conexión con los animales. Sus mensajes le vienen al mirar una foto, tanto en forma de imagen visual como de señal auditiva, o como una sensación en el cuerpo o una intuición.

Celia Melamed es otra de las telépatas argentinas que encontré buceando por la web. Ella lo hace desde 2012. Por las mañanas, se desempeña como médica veterinaria (es egresada de la Universidad de Buenos Aires), en el área de Microbiología de Alimentos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Por las tardes, se dedica a las consultas de comunicación con animales. Se formó en 2008 con Mónica Dietrich, otra argentina que se radicó en Estados Unidos, y además de hacerlo, enseña. "La telepatía complementa la observación clínica, permite comprender de manera directa las emociones, los sentimientos, e incluso ver a las mascotas como un ser con voz y voto para dirigir su tratamiento. Hoy muchos veterinarios me derivan casos. Se les puede avisar de mudanzas, vacaciones, preguntarles por su bienestar, si les gusta lo que comen: se pueden saber mil cosas de ellos para una mejor convivencia. Y el animal nos cuenta qué nos pasa a nosotros, porque nos conoce más que nadie. Yo no lo siento como algo diferente en mi profesión -dice-, sino como un complemento".

Cuando los problemas de comportamiento o enfermedades desaparecen, o cuando los animales se vuelven más activos, relajados o cooperativos, es cuando la telepatía se comprueba, advierte Penélope Smith en su página web, una mujer de California a quien todos señalan como la pionera de la comunicación animal de los años 70 hasta el presente. "Si una persona ama a los animales, puede aumentar sus habilidades de ser receptivo y de comunicarse con otras especies", postula. Fiona Schilling coincide: dice que cualquier persona tiene la facultad para hablar mentalmente. "La telepatía es una capacidad que tenemos todos los seres vivos. Los animales tienen esa capacidad despierta y la utilizan; nosotros la tenemos latente, dormida. Si estás más abierto a ello, es más fácil conectarte, pero el comunicador no es especial ni privilegiado". Además de conversar con mi gato Magenta, ella dice haberse conectado con delfines, hormigas, con un escarabajo y hasta con un enjambre de abejas. Y pudo encontrar mascotas perdidas. Creer o ladrar.

(FUENTE: lanacion.com.ar)

sábado, 17 de marzo de 2018

¿Tienen poder psíquico las mascotas? La telepatía es innata


¿Se ha dado cuenta cómo los perros ladran al aire en ésta o en aquella dirección y allí no hay nada? Ellos ven el plano astral, nos previenen, son nuestros protectores. Perciben a distancia con la mente, algún acontecimiento relacionado con alguien, como una enfermedad, un desastre, la muerte, e incluso el propio pensamiento de alguna persona.

Algunas de estas prevenciones podrían ser explicables en términos de indicios físicos, tales como los cambios eléctricos antes de los terremotos y tormentas. Otras premoniciones se dieron durante la Segunda Guerra Mundial, mucho antes de que se hubiera oído a los aviones enemigos acercándose.

La telepatía es una parte importante dentro del reino animal, de su instinto de supervivencia, intuyen los acontecimientos antes de que ocurran. Durante muchos años, tanto entrenadores de animales, como dueños de mascotas, y naturalistas han informado sobre varias clases de percepciones que tienen los animales, lo que sugiere la existencia de poderes psíquicos.

Algunas mascotas parecen saber cuándo sus dueños están de regreso, en camino a su hogar. Es porque las ondas de pensamiento no son solo sonidos, también son luz, color, emociones, olores e imágenes. Por lo tanto los animales pueden establecer comunicación a distancia. En algunos casos cuando la relación amo-mascota, es más efectiva, se produce menos interferencias visuales.

De acuerdo con las encuestas realizadas al azar de hogares en Estados Unidos e Inglaterra, muchos dueños de mascotas creen que sus animales tienen algunas veces relaciones telepáticas con ellos. Un promedio de 48 por ciento de los dueños de perros y 33 por ciento de gatos, dijeron que sus mascotas habían respondido a sus pensamientos, a sus mandatos en silencio. Muchos jinetes y entrenadores de caballos creen que sus caballos pueden percibir sus intenciones telepáticamente.

Según las investigaciones realizadas por el norteamericano, Rupert Sheldrake, Ph.D, algunas mascotas parecen ser capaces de decir cuando una persona particular está en el teléfono antes de que el receptor haya sido levantado. Por ejemplo, cuando sonó el teléfono en la casa de un notable profesor de la Universidad de California en Berkeley, su esposa supo que su marido estaba en el otro extremo de la línea, cuando vio a su gato atigrado Whiskins, correr al teléfono y tocar con la pata el receptor.

“Otras veces el gato ha tenido éxito en descolgar el teléfono y hacer maullidos apreciativos que eran claramente audibles a mi marido en el otro extremo”, dijo ella. Si algún otro llama por teléfono, Whiskins no les hace caso. También el gato respondió aun cuando el esposo llama a casa desde Africa o Sudamérica estando de viaje.

Desde 1994, con la ayuda de cientos de entrenadores de animales, pastores, personas ciegas guiadas por perros, veterinarios y dueños de animales mimados, Sheldrake, ha estado investigando algunos de estos poderes no explicados de los animales. Según explica, hay tres categorías principales de las misteriosas perceptibilidades: la telepatía, el sentido de dirección y la premonición.

Las clases más comunes de la respuesta aparentemente telepática son: la anticipación de perros y gatos de que sus dueños están llegando a casa; la previsión antes de que sus dueños se vayan; preveen cuando van a ser alimentados; los gatos se desaparecen cuando sus amos tienen la intención de llevarlos al veterinario; los perros saben cuando piensan llevarlos a pasear, y los animales se emocionan cuando su dueño está en el teléfono, incluso antes de que el teléfono haya sido contestado.

Las mascotas suelen esperar en la puerta, ventana o verja. En las encuestas al azar de hogares en Estados Unidos y Gran Bretaña, un promedio de 51 por ciento de los dueños de perros y 30 por ciento de gatos, dijeron que habían observado tal comportamiento de anticipación.

El caso más famoso es el de un terrier llamado Jay Tee, que diariamente iba a la puerta-ventana y esperaba a su ama 45 minutos antes de que llegara.

El investigador comenta que el caso más extraordinario de la telepatía animal que ha encontrado es con un loro gris africano, N’kisi, que tiene el vocabulario más grande que cualquier animal en el mundo; actualmente más de 1.400 palabras. N’kisi usa el lenguaje de una manera significativa y habla en oraciones. Su dueña, Amee Morgana, se dio cuenta que a menudo el loro respondía a lo que ella estaba pensando, diciendo en voz alta lo que ella pensaba. Los resultados de la investigación fueron muy significativos.

El sentido de orientación

La terapeuta española, María Victoria Caranés, que lleva 5 años enseñando cómo se puede establecer una comunicación con mascotas, dice que entenderse es posible y comprender lo que dicen puede resultar determinante hasta para resolver situaciones muy controvertidas.Sostiene que los humanos han olvidado este tipo de comunicación, que se puede desarrollar. Según esta experta, los animales particularmente las mascotas, pueden ayudar a revitalizar la potencialidad telepática de los hombres.

Cómo desarrollar la telepatía

“La comunicación telepática es el medio de comunicación más antiguo que existe, lo utilizan los animales, algunos pueblos indígenas y los bebes”. Caranés anota que una forma de empezar a establecer esta conexión es meditar junto a su mascota de compañía y centrar toda la atención en el animal; de esta firma nos iremos abriendo a esta nueva forma de sentir, que se logrará con la práctica constante.

(FUENTE: radioequinoccio.com)

lunes, 5 de febrero de 2018

La controversia sobre el poder de la mente


Las películas de ficción o de terror nos han habituado a considerar que la mente humana es enigmática. ¿Está el hombre dotado de un poder psíquico que no utiliza?

El estudio de los “poderes psíquicos” del ser humano cobró una inusitada relevancia después de la Segunda Guerra Mundial. Fue entonces que nació la parapsicología, un saber paralelo que postula que el cerebro tiene facultades extraordinarias no reconocidas por la ciencia oficial.

Parapsicología es un término que proviene del griego ‘para’: “junto a”, ‘psico’: “mente” y ‘logía’: “estudio”. La clave está en el prefijo (para) que indica que trata de algo que va más allá de lo corriente.

Los cultores de este saber parecen demostrar que todo ser humano podría percibir los objetos a distancia o a través de los muros (visión remota), influir en los movimiento de los objetos sin tocarlos (telequinesis), proyectar sus pensamientos y sentimientos en el sistema nervioso de otros ser humano (telepatía), o conocer el porvenir (profecía).

También se postula que el ser humano tendría la capacidad de encontrar personas desaparecidas, sin conocerlas o haberlas visto, teniendo como referencia un objeto de la persona o una foto suya (clarividencia).

Además podría estar en diferentes lugares al mismo tiempo (bilocación o multilocación), podría comunicarse con los espíritus (mediumnidad), tener percepción de eventos antes de que ocurran (precognición) o percepción de eventos pasados (retrocognición).

Otras habilidades inexploradas de la mente, según la parapsicología, se relacionan con la capacidad de obtener una visión de una situación a través de un proceso oculto (adivinación), con la capacidad de flotar en el aire (levitación).

La parapsicología es un movimiento mundial que ha tenido un amplio desarrollo, cuenta con centros de estudios en todos los países, y ha hallado en el cine y en la literatura fantástica aliados extraordinarios de propaganda.

Sus cultores parten del supuesto de que el conocimiento humano ha avanzado en todos los planos, sobre todo la conquista externa de la naturaleza, pero se ha estancado en el hombre interior, un terreno todavía inexplorado.

Sostienen que hay fuerzas mentales naturales ignoradas por la llamada psicología científica, la cual  seguiría encerrada en la “superstición positivista” heredada del siglo XIX.

A la psicología le hace falta una revolución, reclaman los parapsicólogos, para quienes en el hombre subyacen poderes mentales extraordinarios y desconocidos, que el día que sean dominados producirán una transformación de la humanidad.

Pero la llamada “comunidad científica” considera que no existe evidencia que apoye el conjunto de creencias que incluye el saber relativo a los fenómenos psíquicos paranormales.

Desde allí la parapsicología se vincula a la “charlatanería” que abunda en el espeso mundo del ocultismo y de las falsas ciencias que pululan al margen del pensamiento racional.

El científico Mario Bunge, por caso, incluye a la parapsicología dentro de un “montón de macanas que se venden como ciencia”, junto a la alquimia, astrología, comunismo científico, grafología, ovnilogía y el psicoanálisis.

Según Bunge, estas “seudociencias” reúnen algunas características comunes: invocan entes inmateriales o sobrenaturales inaccesibles, son crédulas (no someten sus especulaciones a prueba alguna), son dogmáticas (no cambian sus principios cuando fallan), rechazan la crítica y sus principios son incompatibles con algunos de los principios más seguros de la ciencia.

(FUENTE: eldiaonline.com)

miércoles, 30 de agosto de 2017

La capacidad de leer la mente es genética


Hace veinte años, un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge desarrolló una prueba de “lectura de la mente a través de los ojos”. El estudio puso de manifiesto que el ser humano puede interpretar rápidamente lo que otra persona está pensando o sintiendo con solo mirarla. Además, también reveló que esta “empatía cognitiva” es superior en las mujeres que los hombres. Ellas tienen un “sexto sentido”.

Ahora, el mismo equipo, junto a otros científicos de distintos países, ha vuelto a realizar la prueba de “empatía cognitiva” en colaboración con una compañía de genética, que ha proporcionado 89.000 personas para el experimento. Los resultados han vuelto a repetirse: las mujeres sobresalen por encima de los varones.

La empresa estadounidense que aportó los participantes se llama 23andMe y se dedica a descubrir los orígenes ancestrales a través del ADN, la predisposición genética a ciertas enfermedades y a realizar pruebas de paternidad. Dispone de una base de datos genéticos de más de un millón de clientes en todo el mundo, lo que ha permitido a los investigadores conocer el ADN de quienes sobresalían en esta “conexión no verbal”.

Se sabía que nuestro sistema nervioso no es independiente, sino que se sintoniza de modo demostrable con quienes nos rodean y comparten con nosotros una conexión cercana. “En el esplendor de su nuevo cerebro –escriben los autores de ‘A general theory of love’ (‘Una teoría general del amor’)–, los mamíferos desarrollaron una capacidad que llamamos ‘resonancia límbica’, una sinfonía de intercambio mutuo y adaptación interna, mediante la cual uno de cada dos mamíferos se pone en sintonía con los estados internos del otro”. Pero lo que hasta ahora desconocíamos era que esa capacidad es genética y privilegia a las féminas.

Cromosomas

El estudio, publicado en la revista Molecular Psychiatry, concluye que la capacidad de adivinar el pensamiento o los sentimientos ajenos está relacionada con los genes del cromosoma 3, uno de los 23 pares cromosómicos del cariotipo humano.

En condiciones normales, las personas poseemos dos copias de este cromosoma, que heredamos durante la reproducción sexual: uno de la madre y otro del padre. Este cromosoma, a su vez, posee 200 millones de pares de bases y representa aproximadamente el 6,5 % del ADN.

Pues bien, según constata la investigación, en el caso de los hombres la capacidad de leer emociones y pensamientos a través de los ojos de otra persona no está asociada con el cromosoma 3.

Los indicios apuntan a que la relación genética puede estar vinculada con el hecho de que el cromosoma 3 tiene una proteína (LRRN1) muy activa en el núcleo estriado, la zona cerebral que juega un papel importante en la empatía cognitiva. El núcleo estriado aumenta su volumen en las personas que tienen una mayor capacidad para leer la mente a través de los ojos.

En consecuencia, concluyen los expertos, estas variantes genéticas que diferencian a los hombres de las mujeres influyen en la empatía cognitiva, que se manifiesta con distinta capacidad según el género.

Similitudes con la telepatía

La telepatía, entendida como la transmisión del pensamiento a distancia, también podría tener una clave genética, según pruebas publicadas por el Journal of Physical Chemistry.

Este medio asegura que una doble cadena intacta del ADN posee la misteriosa cualidad de comunicarse en la lejanía, lo que significa que puede identificar a otros ADN similares, posibilitando el enfoque sin contacto físico.

Por ejemplo, 7.700 kilómetros separan a la India y Francia. A esa distancia, dos cerebros fueron capaces de emitir y recibir la palabra “hola”.

(FUENTE: extra.ec)

lunes, 27 de marzo de 2017

El MIT ya sabe cómo poder controlar los robots con la mente


Si pretendemos que un robot haga lo que queramos nos tiene que entender; para ello hay que adaptarlo a las complejidades del lenguaje humano y enseñarle comportamientos específicos.

El laboratorio de Inteligencia Artificial (CSAIL) del MIT junto con un equipo de la Universidad de Boston está trabajando en esta deventaja, creando un sistema de retroalimentación que permite a los humanos corregir los errores de un robot desde la mente.

Para controlar un robot con la mente, el cerebro humano emite una señal llamada Potencial de Error que aparece en el momento en el que la persona percibe un posible fallo. Tomando de referencia esta advertencia la máquina conocerá si el humano está de acuerdo o no en aquello que va a realizar y modificará su comportamiento en consecuencia.

Utilizando los datos de una electroencefalografía (EEG), el monitor que registra la actividad cerebral detecta si una persona observa que el robot va a cometer un fallo. Para llegar a este punto, el propio sistema cuenta con algoritmos de aprendizaje que permiten reconocer y clasificar las distintas ondas cerebrales en cuestión de treinta milisegundos.

Como se puede observar en el video, para probar su método de control de un robot con la mente utilizaron a Baxter de Rethink Robotics, la compañía liderada por el ex-director y co-fundador de iRobot CSAIL Rodney Brooks. La máquina tenía que depositar botes de pintura y cables en los recipientes que le correspondían.

"Imagina que puedes de ordenar algo a un robot y que este lo haga de forma instantánea, sin necesidad de teclear un comando, pulsar un botón ni decir nada. Todo lo que tiene que hacer el robot está relacionado mentalmente con lo que está haciendo la persona, no tiene que entrenarse para pensar de una determinada manera. La máquina se adapta a ti y no a la inversa", explica Daniela Rus, actual directora de CSAIL.

Rus y su equipo creen que este sistema que permite controlar los robots con la mente dará una mayor capacidad de supervisión de otros productos robotizados, de los coches autónomos y de diversas tecnologías que están por inventar.

(FUENTE: computerhoy.com)

domingo, 29 de enero de 2017

Uri Geller llegó a convencer a la CIA de «su habilidad paranormal»


La Agencia Central de Inteligencia desclasificó ayer 13 millones de páginas de documentos especiales, que subió a su web oficial, con informes sobre avistamientos de ovnis, recetas de tinta invisible o sobre los experimentos psíquicos y de percepción extrasensorial enmarcados en el Proyecto Stargate. La información confidencial ahora compartida en internet revela que la CIA puso a prueba en 1973 las capacidades «clarividentes» y «telepáticas» de Uri Geller, famoso por doblar cubiertos «con la mente» en televisión. Si sorprendente es que la Inteligencia estadounidense se dedicara a estos menesteres, aún lo es más las anotaciones que los agentes hicieron de tales exámenes.

Las pruebas tuvieron lugar entre el 4 y el 11 de agosto de 1973. Uri Geller fue colocado en una habitación blindada, con dos puertas cerradas con llave y se le pidió que replicara los dibujos que se realizaron en otra sala. Se cogió la palabra «fusible» al azar en el diccionario y se dibujó un petardo.

«Geller fue avisado a través del intercomunicador cuando la imagen fue dibujada y grabada en la pared fuera de su recinto», indican los documentos desclasificados antes de señalar que «su respuesta casi inmediata fue que vio "un cilindro con ruido que sale de él" y dibujó una imagen que parecía similar al petardo».

Con otra palabra, «montón», se dibujó un racimo de uvas y Geller afirmó que veía «círculos de color púrpura» y reprodujo el racimo. «Tanto la imagen inicial y la reproducción de Geller tenían 24 uvas en el montón», según los documentos.

Aunque no acertó en otras ocasiones, los agentes anotaron en su informe: «Queda demostrada su habilidad paranormal de manera inequívoca y convincente».

Ramos Perera autor del libro «Uri Geller al descubierto», explicaba en 1975 cómo para evitar que éste adivinara una imagen dibujada había que evitar realizar el dibujo ante él porque no se podía tener la seguridad de que viera o siguiera los movimientos del lápiz y que al pedirle que lo reprodujera mentalmente, había que tener cuidado de no mover la cabeza o los ojos, porque de la trayectoria de estos, un prestidigitador con práctica puede descubrir la figura que se ha trazado. De hecho, otros ilusionistas, como el mago José Luis Ballesteros, reprodujeron por aquel entonces las mismas pruebas de Uri Geller.

Aquel mismo año de 1975, el más famoso doblador de cucharas del mundo realizó una demostración privada ante el físico Richard Feynman en un hotel de Hollywood. Alguien había propuesto al físico la posibilidad de que investigara la naturaleza de los poderes del mentalista y este aceptó. Geller trató de adivinar lo que Feynman, su hijo y el matemático Albert Hibbs habían dibujado en unos papeles, pero no lo logró. Sus supuestos poderes no hicieron acto de presencia.

El programa Stargate se cerró en 1998 en medio de la desconfianza sobre sus resultados y la conclusión de que «nunca se ha proporcionado una base adecuada para las operaciones de inteligencia procesable», según recuerda The Telegraph.

Uri Geller, que reside actualmente en Israel, señala al diario que las revelaciones de los documentos desclasificados son solo la «punta del iceberg» de lo que tanto la CIA, como el Mossad y otras agencias de inteligencia le pidieron hacer. Ya en 2013 afirmó hacer usado sus capacidades mentales para la CIA y el Mossad. Según afirma al Telegraph, sus actuaciones doblando cucharas en televisión habían sido una «buena cobertura» para su trabajo de espía.

Aunque gran parte de la información ya estaba técnicamente a disposición del público desde mediados de los 90, era de difícil acceso al estar solo disponible en cuatro equipos físicos ubicados en el Archivo Nacional en Maryland. Ahora la CIA lo ha publicado on line en su archivo.

(FUENTE: abc.es)

En Facebook podrás comunicarte con tus amigos por telepatía


Suena a ciencia ficción, pero de acuerdo con una investigación de Business Insider, Facebook está reclutando un equipo secreto de expertos para desarrollar una “interfaz cerebro-computadora” que permita intercambiar pensamientos a través de la red social. Sería algo así como un Facebook por telepatía.

Building 8, la división de Facebook encargada de crear nuevos productos, ha publicado recientemente vacantes de empleo para ingenieros especializados en este tipo de desarrollos.

Facebook no ha anunciado nada oficialmente aún, pero en 2015 su fundador, Mark Zuckerberg, adelantó en una de las dinámicas de preguntas y respuestas que realiza en su propia cuenta, su visión de crear un dispositivo para leer los pensamientos de los usuarios y comunicarlos a través de ondas cerebrales. Es decir que tú podrías pensar en algo y de inmediato tus amigos podrían percibirlo.

El proyecto se basaría en técnicas de neuroimagenología y estudios electrofisiológicos, según Business Insider.

(FUENTE: eldiariony.com)

jueves, 13 de octubre de 2016

Monjes tibetanos y científicos exploran el poder de la mente


¿Dónde se ubica la mente, cómo funciona, cuáles son sus alcances?... Obsesionados por hallar respuestas a interrogantes como estas, monjes budistas tibetanos y neurocientíficos estadounidenses y europeos decidieron, hace diez años, unir esfuerzos en las llamadas "comunidades de conocimiento", promovidas por la Fundación Ciencia para Monjes.

En estos espacios efectúan estudios colaborativos como los relacionados con el entrenamiento mental a través de la meditación (práctica común entre monjes) y cómo este estado modifica el cerebro, o bien, podría ayudar a reducir el estrés, la ansiedad o incluso, resultar beneficioso para los niños con déficit de atención.

Esta explicación la dio a La Nación Bryce Johnson, presidente de Fundación Ciencia para Monjes, quien a principios de setiembre estuvo de visita en Costa Rica, en el marco del Congreso Nacional de Ciencia, Tecnología y Sociedad, organizado por la Fundación Cientec.

Gran experiencia. "Si uno quiere ser piloto, necesita acumular horas de vuelo. Si quiere ser cirujano, pues requiere horas de práctica en el quirófano. Dichos monjes son profesionales de la meditación; su entrenamiento ronda los 25 años", comentó Johnson.

Precisamente, esa ardua preparación es lo que fascina a la neurociencia porque, según Johnson, le permite conocer cómo funciona un cerebro expuesto a horas y horas de meditación.

Los monjes, de igual manera, suelen practicar el debate y la argumentación. "Lo ven como una herramienta de entrenamiento mental y están conscientes de las diversas emociones que afloran durante estos momentos. Por eso, aplican técnicas para disminuir los efectos de tales emociones", enfatizó Johnson. Aseguró que eso les permite a los monjes plantear diferentes hipótesis, sin tomar partido por ninguna.

Colocándoles sensores en la cabeza, los neurocientíficos también suelen estudiar a los monjes durante estos procesos deliberativos para observar cómo reacciona su cerebro.

"Es increíble cómo pueden argumentar apasionadamente, pero no se lo toman a modo personal", manifestó Johnson.

Dos mundos, el mismo fin. Los monjes budistas tibetanos también suelen ser personas llevaderas, con gran sentido del humor. Sobre todo, y según los describe Johnson, son gente con ansias de adquirir nuevos conocimientos.

"Uno de ellos me dijo que quería ser un monje del siglo XXI, inmerso en el mundo moderno, y él cree que la ciencia es una herramienta para conseguirlo", dijo.

La ventaja —aseguró— es que el budismo y la ciencia parten del mismo interés: ambos desean entender cómo la mente experimenta la realidad.

"Gracias a la ciencia sabemos ahora que los fotosensores ubicados en los ojos son los que captan la onda de luz y esa información, al llegar al cerebro, se descodifica para decirme que algo es rojo, verde o azul. El color no está propiamente en el objeto que vemos sino en nuestro cerebro. El cómo se experimenta esa realidad es algo que los monjes hacen a diario a través de la meditación y los debates", comentó Johnson.

Y agregó: "Para ellos, cualquier cosa que les ayude a entender la naturaleza de la realidad es un ejercicio espiritual".

En su búsqueda de respuestas, los monjes, al lado de los científicos, también incursionan en temas que tengan que ver con astronomía, física y biología.

"A algunos les interesa ahondar en lo más pequeño porque, conociéndolo, entienden la base desde dónde se construyó todo lo demás. Otros piensan de una forma más práctica y quieren ayudar a resolver problemas en su comunidad", manifestó Johnson.

Asimismo, aseguró que desde que interactúa con ellos, se ha acercado a la ciencia de una manera más humilde.

"De hecho, eso lo convierte a uno en un mejor científico porque uno vuelve a la esencia de descubrir y aprender", sostuvo Johnson.

(FUENTE: nacion.com)

lunes, 19 de septiembre de 2016

No quedan dudas sobre el poder que tiene la mente para enfermar el cuerpo


Un equipo de científicos de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, comprobaron que el estrés, la depresión y otros trastornos mentales pueden alterar y afectar al organismo, lo que es una evidencia más de la relación que existe entre la mente y el cuerpo.

La investigación, publicada en el Journal Proceedings of the National Academy of Sciences, ayuda a entender los motivos por los que la meditación, el yoga o el pilates son claves para modular la respuesta del cuerpo a estados de estrés físico, mental y emocional.

Los investigadores rastrearon el circuito neuronal que une las áreas de la corteza cerebral con la médula suprarrenal, descubriendo el "gran número" de redes neuronales que existen. Además, al realizar un seguimiento del virus de la rabia, comprobaron que el control de la médula suprarrenal se origina en múltiples áreas corticales, lo que evidencia la influencia que las áreas motoras de la corteza cerebral y de otras áreas corticales tienen sobre la cognición y el afecto.

Así se constaró que, cuando una persona está sometida a mucho estrés, su cuerpo suele responder a este estado con palpitaciones, sudoración y dilatación de las pupilas para prepararse para la acción, lo que se conoce como las respuesta de 'lucha o huida'.

"Si alguien te insulta, el cuerpo no tiene porqué enfrentarse, sino que es más probable que ofrezca una repuesta más matizada e ingeniosa, opciones que son parte de lo que ofrece la corteza cerebral", indica el informe final del trabajo científico.

Asimismo, se constaró que las áreas motoras de la corteza cerebral, que participan en la planificación y ejecución del movimiento, proporcionan un aporte sustancial a la médula suprarrenal, lo que, a su juicio, puede explicar los motivos por los que los ejercicios corporales básicos son tan útiles para mejorar el estrés.

De la misma manera, el estudio puso de manifiesto que las áreas de la corteza cerebral se activan cuando hay una sensación de conflicto o se es consciente de que se ha cometido un error. Una observación que, tal y como han detallado los investigadores, plantea la posibilidad de que la actividad en estas áreas corticales, cuando se piensa en un evento traumático o se cree que se ha cometido un error, influye también en la médula suprarrenal.

(FUENTE: lacapital.com.ar)

miércoles, 13 de julio de 2016

El poder de la mente sobre el agua


En un laboratorio climatizado a un temperatura de en -5 ºC, un investigador toma recipiente de vidrio del refrigerador y lo coloca rápidamente bajo un microscopio que tiene montada una cámara fotográfica. Una gota de agua que ha sido expuesta a una intención mental específica, a un lenguaje, a cierta forma de música, cierta palabra o a un determinado factor físico es colocada en el recipiente y empieza a congelarse, formando un pequeño montículo de hielo.

Cuando la luz del microscopio brilla sobre el montículo, causa que el hielo empiece a derretirse. En la parte superior del montículo de hielo se forma rápidamente un cristal de agua que sólo sobrevive durante algunos segundos. El mayor desafío para los investigadores es enfocar la cámara lo suficientemente rápido para capturar la fascinante imagen.

Este ha sido el método usado por el científico japonés Masaru Emoto –jefe del Instituto Hado (Corporación IHM) en Tokio– y su equipo de investigación para intentar descubrir y demostrar la influencia del pensamiento humano sobre la materia.

La técnica usada es bastante sencilla. Para una serie determinada ambientes de prueba, los investigadores conducen el mismo experimento en aproximadamente diez a cien muestras diferentes de agua y luego realizan análisis estadísticos.

Las imágenes más sorprendentes del experimento fueron publicadas en el libro “Mensajes del agua” en el año 2002. A primera vista, las fotografías parecen obras maestras de un gran fotógrafo. Recién al mirar de cerca los epígrafes uno puede certificar que se trata, en realidad, de formas naturales en el microcosmos.

Algunos de estos maravillosos cristales hexagonales son claros, y otros confusos; algunos son intrincados, y otros simples. Todos ellos concuerdan en un claro y revelador patrón que, de popularizarse y confirmarse con mayores estudios, podría cambiar la visión del ser humano sobre sí mismo y su relación con el mundo exterior.

Sorprendentes respuestas de los cristales

En los experimentos, se observaron sistemáticamente las transformaciones de los cristales de las muestras de agua expuestas a diferentes intenciones mentales, lenguajes, música, palabras y factores físicos (tales como vibraciones, microondas u ondas electromagnéticas y muchos otros factores).

Por ejemplo, las muestras de agua tomadas de un lago después de un terremoto no produjeron cristales simétricos en ninguna forma. Sin embargo,  después de que un grupo de gente rezó una plegaria, las mismas muestras produjeron cristales con formas claras.

Siempre pensamos que la intención y el espíritu son algo metafísico, que pertenecen a una categoría diferente de la materia, pero este experimento nos ha revelado que existe una relación profunda entre la materia y el espíritu.

En otro experimento, el agua tomada de recipientes que fueron etiquetados con palabras positivas como “amor” y “gracias” produjo cristales claros y brillantes, mientras que el agua tomada de recipientes con palabras malas como “odio” y “demonio” produjo cristales feos y tenebrosos.

Para el Doctor en física Cheng Luojia, quien estudió la investigación del Dr. Emoto, “Los resultados contrastantes son asombrosos y son el reflejo directo de la influencia del espíritu de la gente sobre la materia. Siempre pensamos que la intención y el espíritu son algo metafísico, que pertenecen a una categoría diferente de la materia, pero este experimento nos ha revelado que existe una relación profunda entre la materia y el espíritu”.

“Gracias a este experimento, podemos ver que una buena intención influye sobre la materia de manera positiva y que los malos pensamientos hacen sobre ésta algo terrible”, agrega el científico en una entrevista con Pureinsigh (zhengjian.org).

“Al observar estas fotografías, una madre comprendería entonces que es con más amor y atención que los niños se convierten en personas bondadosas e inteligentes. La atmósfera armoniosa de una familia contribuye también a tener hermosas plantas en la casa y logra que se conserven más bellas. La comprensión que el público puede obtener gracias a este experimento no debería ser subestimada”, concluye.

Gracias a este experimento, podemos ver que una buena intención influye sobre la materia de manera positiva y que los malos pensamientos hacen sobre ésta algo terrible

En otro experimento, cuando se etiquetaron diferentes recipientes con agua con la misma palabra escrita en diferentes idiomas, los cristales de agua que se produjeron tenían la misma forma y estructura. Expuesta a la palabra ‘sabiduría’ escrita en japonés, inglés y alemán, el agua formó un cristal de forma similar. Expuesta a la palabra ‘cosmos’ escrita en japonés, inglés y griego, el agua generó un cristal con otra forma, que coincidió en los diferentes idiomas; lo mismo ocurrió con las palabras ‘amor’ y ‘gracias’.

“Esto indica que las razones de su formación no son la palabra individual, el idioma utilizado o las vibraciones del sonido, sino el proceso inherente al pensamiento detrás de la lengua o el sentido representado por la misma. El mismo sentido o la misma información producirán el mismo efecto, incluso si se expresa en distintos idiomas. En el caso del agua, si avanzamos un paso en nuestro razonamiento, cada palabra o pensamiento producirá una forma diferente, ¿qué conclusión podemos obtener? No podemos llegar sino a una única conclusión lógica: ¡el sentido de una palabra produce una forma! En otras palabras, ¡las palabras tienen formas! ¿Significa eso que espíritu y materia son lo mismo?”, analiza el Dr. Cheng.

El agua también mostró sensibilidad frente a las imágenes. Al ser expuesta a una fotografía de una flor de loto, el cristal de agua se agranda de manera continua, tal como crece un loto sin cesar. Frente a una fotografía de un pino, cambia de color de manera periódica en el proceso de cristalización según los cambios que sufre el árbol. Otro dato revelador es que cuando se expuso el agua a una fotografía del sol y luego a la palabra  ‘sol’, los cristales que se formaron fueron idénticos.

Para el Dr. Cheng, esto significa que la imagen posee también cierto tipo de conciencia, cierto tipo de información, de la misma manera que una palabra representa cierto tipo de pensamiento, aunque la forma de expresión sea distinta. “Toda clase de forma representa una clase de espíritu. Un antiguo proverbio dice que la forma se asemeja al espíritu. Esta es una de las razones por las cuales una pintura puede expresar el pensamiento y la emoción del artista y transferir este pensamiento y emoción al espectador.”, dice el Dr. Cheng.

Por otro lado, el Doctor en física Li Chunbing elabora más sobre este punto respecto de la estructura de la materia en zhengjian.org. “El hecho de que los cristales del agua simulen la forma del mensaje al que están expuestos es una prueba sólida de que cada partícula lleva la imagen total de una materia”, afirma.

“Esta visión holográfica sólo es posible a escala microscópica. No podemos ver el pensamiento con nuestros ojos físicos porque éste existe en niveles microscópicos. Si encontrásemos maneras de ver las cosas a tales niveles microscópicos, podríamos ver los pensamientos”, agrega.

Al Dr. Cheng también le llamó la atención la reacción del agua a los distintos tipos de música. Después de que el agua “escuchó” una composición musical de Bach, la forma del cristal de agua resultante fue clara, armoniosa y detallada. Asimismo, apareció un cristal claro y exultante cuando se lo expuso a la sinfonía ‘Pastoral’ de Beethoven. El cristal fotografiado después de escuchar una composición musical titulada ‘El bosque en la luz oscura de la noche’ parece ciertamente como si estuviese envuelto de la luz oscura. Para el Dr. Cheng, la oscuridad reflejada en el cristal no se debe a la falta de luz sino al sonido.

“Estos resultados ponen de manifiesto que el sonido y la forma de un objeto están conectados. En efecto, esto abre las puertas hacia un mundo completamente nuevo. La relación entre sonido y forma es un concepto revolucionario y muy importante. Por ejemplo, un buen instrumento musical debe tener una buena forma. En tiempos antiguos, cuando se fundía una campana, un trabajador con experiencia era capaz de saber si el sonido de la campana iba a ser bueno o no con echar simplemente una mirada a la forma de la campana cuando salía del molde. A la inversa, la influencia del sonido sobre la forma que se manifiesta en este experimento es muy sorprendente.”, dice el Dr. Cheng.

Los investigadores dirigidos por el Dr. Emoto llegaron a otros descubrimientos muy llamativos. Por ejemplo, cuando un pedazo de hielo está por derretirse, los cristales que se forman lucen igual que el ideograma de la escritura china para ‘agua’. ¿Acaso Canjie –el creador de los caracteres chinos– y los antiguos sabios podían ver niveles microscópicos de la materia? Los resultados del experimento son capaces de aventurar tantos interrogantes y análisis que muchos científicos ni se atreven a observarlos con detenimiento.

La forma de cambiar el mundo

Para el Dr. Li Chunbing, los experimentos del Dr. Emoto prueban que la materia tiene vida y pensamientos propios y que los pensamientos tienen sus representaciones tangibles en la materia. En tal sentido, dice que la materia y la mente son dos tipos de manifestaciones de un mismo cuerpo.

Por eso, el Dr. Li entiende que comportamientos hostiles del entorno natural y social como las catástrofes o la violencia y la matanza generalizadas son consecuencias directas del estado mental de los seres humanos, más allá de las acciones tangibles específicas.

La manera más directa de purificar el mundo es mantener pensamientos benevolentes

“Podemos decir que son respuestas materiales consecuentes de pensamientos egoístas, negativos y, por lo tanto, destructivos –dice–. Pero nosotros sólo vemos y consideramos la consecuencia directa de nuestro pensamiento sobre el cuerpo humano: la acción. Sin embargo, este experimento demuestra que asimismo existe una influencia directa de nuestra actividad mental en el nivel microscópico de la materia en general, lo cual naturalmente produce un efecto en nuestro ambiente.”

“En el experimento con cristales del agua vemos cómo un pensamiento bondadoso embellece las cosas, mientras que un pensamiento malo las desfigura. La mayor parte del cuerpo humano y todas las demás vidas en el mundo están compuestas por agua. En tal caso, los pensamientos benevolentes deberían influir positivamente tanto sobre el entorno como en uno mismo. Por lo tanto, manteniendo siempre pensamientos bondadosos, purificamos nuestros propios cuerpos y, en consecuencia, nos embellecemos y nuestra salud mejora. Si mantenemos siempre buenos pensamientos, también purificaremos el ambiente y la gente a nuestro alrededor. Es impactante poder ver claramente la demostración de esta teoría en el experimento con cristales de agua. La manera más directa de purificar el mundo es mantener pensamientos benevolentes. Si el público pudiera comprender este punto, el  impacto en el mundo sería tremendo.”, concluye el Dr. Li Chunbing.

Un proverbio chino dice: “El agua es un espejo del corazón”. Sorprendentemente, los resultados de los estudios científicos  del Dr. Emoto concluyen en sugerir la misma manera de vivir enseñada por los antiguos sabios de las diferentes culturas del mundo, a la vez que abren un gran ventanal para redescubrirlos y comprenderlos desde el paradigma moderno. Permiten entonces saber nuevamente que para lograr un bienestar propio y mejorar el entorno, abrazar la benevolencia y fortalecer los valores morales son un camino mucho más concreto y efectivo de lo que se pensaba, por no decir el único.

(FUENTE: lagranepoca.com)

domingo, 15 de noviembre de 2015

Chelle Oram: la mujer que se comunica con mascotas perdidas por telepatía


Chelle Oram es una mujer inglesa de 43 años que se ha hecho famosa en los últimos días tras un reportaje periodístico que le hicieron y en el que afirmó tener un poder más que especial. Según indicó, ella puede comunicarse por telepatía con los animales domésticos que son reportados por sus dueños como desaparecidos.

En diálogo con Mirror, Chelle Oram afirma que incluso puede saber si las mascotas están vivas o no solo con recibir las señales que estas, supuestamente, le envían mentalmente.

“Tengo tanta sintonía con los animales que hasta puedo dar una lectura general con solo ver una fotografía”, manifiesta.

Según explicó, su lectura la realiza a través de correos electrónicos, en los cuales les pregunta a los dueños qué interrogantes quieren transmitir a sus mascotas a través de su “mente abierta”. Así, de acuerdo a Chelle, los animales pueden dar pistas sobre su paradero en forma de imágenes, nombres e incluso canciones.

“Los animales, a menudo, me muestran imágenes durante la noche, así que guardo un lápiz y un papel junto a mi cama. Solo quiero expresar lo que me han dado”, aseguró.

En una oportunidad, contó, convenció a un grupo de mascotas de volver a casa ante la desesperación de sus dueños.

“Me sentí increíble emocionalmente cuando supe que estaban regresando a sus familias. Fue muy especial. Me mantuve firme hasta el final”, comentó.

(FUENTE: laprensa.peru.com)

miércoles, 7 de octubre de 2015

Adiós al móvil, llega la telepatía


Era el paso lógico. Andrea Stocco y su equipo de la Universidad de Washington, en el Instituto de Aprendizaje y Ciencias del Cerebro, ya habían conseguido un años atrás que un voluntario moviera el brazo de otra persona a distancia. Y ahora han llevado la tecnología un paso más allá. En lugar de enviar impulsos eléctricos para mover músculos, han conseguido transmitir pensamientos. 

“Creo que este es el experimento más complejo de cerebro a cerebro que se ha hecho hasta la fecha en humanos”, – aseguraba Stocco – . Se sirve de experiencias conscientes a través de señales que se experimentan visualmente, y requiere de dos personas colaborando."

Al igual que con los experimentos anteriores realizados por Stocco y su equipo, el experimento tuvo lugar con varios voluntarios en lugares distanciados a más de un kilómetro que debían participar de un juego de preguntas y respuestas (Sí o No).

Ambos voluntarios están conectados por un casco EEG que recoge y transmite la actividad cerebral a través de internet. Mediante el uso de estimulación magnética transcraneal (TMS), se estimula la corteza visual para que los científicos puedan ver un destello de luz que se enciende si la respuesta es afirmativa. Si la respuesta es negativa no se ve nada. Uno de los voluntarios veía imágenes de diferentes objetos y el otro debía hacer preguntas, que solo se pudieran responder con sí o no, para averiguar de qué objeto se trataba. Toda esta información se enviaba a través de una conexión a internet.

Los voluntarios, 10 en total, se dividieron en un grupo de pruebas y otro de control. Este último tenía una pequeña pieza de plástico que bloqueaba el TMS e impedía ver la respuesta.

El primer grupo logró adivinar el objeto en el 72% de las veces, después de 20 rondas. En cambio, el grupo de control, no llegó al 20%.

El próximo paso no es aumentar la distancia, sino complicar la información que se pueda enviar. Pero para ello falta tiempo.

(FUENTE: quo.es)

viernes, 4 de septiembre de 2015

Los brujos del mundo, reunidos: Hace 40 años, en Bogotá, se realizó el primer Congreso Mundial de Brujería


Brujos y niebla. Una combinación de película de terror, pero en una ciudad alegre y en medio de una gigantesca feria de variedades. Hace 40 años, Bogotá, la capital del país donde nació el realismo mágico, albergó el primer Congreso Mundial de Brujería y se llenó de hechiceros, curanderos, curiosos y charlatanes. Mientras tanto, en Buenos Aires se hablaba de otros brujos y se hacía más densa otra niebla.

Simón González, el organizador, sacaba pecho en la inauguración del 27 de agosto de 1975. Decía que durante las deliberaciones del Congreso el hombre iba a "encontrar su verdadero poder y saber, científicamente, explotar sus condiciones humanas como no ha ocurrido". González ("Brother Simón" o "el brujo Simón") era un político y escritor colombiano, muy aficionado a las ciencias ocultas.

A Bogotá llegaron unos 2.500 participantes, desde homeópatas hasta cultores del vudú, para mostrar sus habilidades. También, ese primer Congreso Mundial de Brujería fue un gigantesco mercado donde se vendían pócimas, pomadas, talismanes y naipes mágicos. O bolas de cristal y frascos milagrosos. Periodistas de todo el mundo se acercaron a la capital colombiana para presenciar semejante junta. Si hasta Roberto Gómez Bolaños metió al Congreso en sus guiones para El Chavo, con Don Ramón burlándose de su némesis, la Bruja del 71, por su viaje a la capital colombiana.

La reunión fue inaugurada con un "abrazo brujo" entre los participantes y el etsreno de un monumento esculpido con una figura tayrona, un pueblo originario de Colombia. Muchos con escobas, con enormes escobas, protagonizaron un aquelarre festivo donde el alcohol circulaba en forma de tragos misteriosos que despedían humo.

Durante las exposiciones, varios personajes llamaron la atención. Ahí estuvo, por ejemplo y para dar idea de que se trataba también de un encuentro cultural, la escritora ucraniana radicada en Brasil Clarice Lispector. En una conferencia sobre "Literatura y magia", presentó con una accidentada traducción su cuento "El huevo y la gallina".

Más accidentado fue lo del reconocido médico de terapias alternativas Andrew Weil, que debió salir de su conferencia con custodia, mientras era abucheado. El homeópata, mal asesorado o por apuro, eligió para su exposición hablar mal del café. Sí, en Colombia. "Es un alucinógeno más poderoso que la marihuana, porque genera vicio", tiró en un escenario montado en el segundo país productor mundial de café. Se fue rápido del Congreso y nadie lo extrañó.

Muchos quedaron fascinados con los 32 brujos haitianos que, con pasaporte diplomático, llegaron a Bogotá para mostrar ritos vudú. Poseídos por sus espíritus, se pasaron antorchas por la cara sin quemarse, mientras bailaban al ritmo de atronadores tambores, masticaban vidrio y recibían latigazos.

Pero, entre ritos vudú, pócimas mágicas y los "genios" que resolvían "líos amorosos", la gran estrella de la reunión fue el ilusionista Uri Geller, el israelita que doblaba cucharas "con su mente". El enviado de Clarín al Congreso se hacía una panzada con el efecto que generaba Geller.

Fue tal la desesperación de la gente por tener una cucharita doblada por la poderosa mirada del mentalista que el negocio surgió solo: un empresario adquirió cientos de cucharas de café de poca calidad y en el patio de su casa puso a todos los chicos el barrio a doblarlas por la mitad. A partir de allí, con una canasta bajo el brazo, comenzó la venta. "A 50 pesos la cucharita doblada por el maestro" "A 50 la cucharita". Al mediodía ya había más vendedores de cucharitas que de lotería, lo que es decir mucho, y casi todos los negocios del ramo habían colgado cartelitos en la entrada indicando: "No hay más cucharitas".

En otro tramo de la nota, el enviado de Clarín también daba cuenta de un fenómeno inusual: "Desde las primeras horas de la noche una inesperada niebla ha cubierto la ciudad. Fuentes autorizadas señalaron que el fenómeno era muy raro en esta época del año".

Con sus brujos y su niebla, la noticia del Congreso en Bogotá no fue a la tapa de Clarín y debió conformarse con una modesta página 34. Por entonces, la Argentina hablaba de su propio "Brujo": hacía poco más de un mes que José López Rega había renunciado y se había fugado a España. Y se cerraba otro tipo de niebla, más oscura, densa y ominosa. "El general Videla es el nuevo jefe del Ejército", decía el título principal de la tapa de ese día.

(FUENTE: clarin.com)

domingo, 31 de mayo de 2015

"La música ayudará a la ciencia a entender la telepatía, los sueños y el subconsciente"


El finlandés Leif Segerstam, conductor de orquesta y compositor, tiene en su haber una larga serie de obras, entre las que destacan sus 285 sinfonías. Dirigirá mañana y el sábado a la Sinfónica de Galicia en un recital de dos composiciones de Beethoven y Rimski-Kórsakov. En el Palacio de la Ópera a las 20.30 y 20.00 horas, respectivamente.

-Es conocido por poner nombres originales a sus composiciones. ¿De dónde salen?

-Por ejemplo, mi sinfonía número 279, Surfeando en Pensamientos & Visiones experimentadas durante una media maratón mental de música, sale de que me llamó mi hijo para decirme que había corrido una media maratón. Yo decidí correr la mía en mi imaginación.

-De experiencias, entonces.

-El verano pasado tuve un cáncer maligno de próstata. Pensé que iba a morir. ¡Pero sobreviví! Y escribí catorce sinfonías. El título de la 274, en inglés, es Knowing-yes, que en sueco se traduciría como kan-ser, como mi enfermedad. La 275 es Confiando en el saber y la vista del Cibercuchillo. Esa sale de la máquina con la que me operaron, que parecía un dragón chino y estuvo una hora y cuarto cortándome, brr, brr, con el láser... Así cinco veces. Y está la última sinfonía, la 285, Yendo? hasta? y más allá.

-Tiene una forma de componer muy particular, conocida como pulsación libre.

-Consiste en no incluir las barras de compás en mis partituras. No indico los tiempos y no necesitan director. No es algo totalmente libre, porque escribo las notas musicales y el intérprete tiene que seguirlas, pero no le digo exactamente la velocidad a la que tiene que tocar. Cuando incluyo pausas pongo un espectro, por ejemplo, espera entre cuatro y siete segundos.

-¿Confía en los músicos?

-Por supuesto. Y cuando las interpreto yo, toco el segundo piano, de forma que consiguen un buen pianista gratis (ríe). Al músico le dejo elegir el tempo, la pausa, el color, cuánto acelerando, cuánto ralentando, cuándo súbito, todo eso es libre. Una partitura mía es como la página de inicio de una web. No puedes cambiar el tono, pero puedes ir con el ratón y elegir, lo quiero forte. En el futuro habrá música virtual con estas opciones, y la daré libremente, como Linux.

-¿De dónde saca inspiración?

-De la naturaleza. La música es una forma de la naturaleza, y la más saludable. Puedes mostrar con ella todos los registros, desde los más oscuros a los más luminosos. He hecho 285 sinfonías y todas están formadas por los mismos doce tonos que utilizaron Sibelius, Mozart y Stravinski, y todas son diferentes. ¡Es increíble!

-¿Cómo es que hay tantos músicos finlandeses?

-En Finlandia, en verano todo es calor, en invierno, no hay sol. Estos grandes cambios de registro forjaron la mentalidad finlandesa y su imaginación y creatividad. Y somos menos que los madrileños, pero también estamos estratégicamente situados entre Occidente y Oriente. Podemos esperar a que llegue algo bueno de un lado o del otro y usarlo en el momento adecuado. El ordenador binario es una mierda; los finlandeses somos un ordenador ternario. Nosotros tenemos el sí, el no, y el ¡espera!

-Hablando de eso, dicen que las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza.

-Sí, y las matemáticas forman la música. Tú tienes doce tonos, contando los semitonos, pero cada uno de ellos se convierte en una tonalidad en la medida en que se prolonga por los agudos y los graves hasta el infinito. Así que el infinito está ahí, en cada tono. Hay animales que pueden escuchar sonidos más agudos que yo, otros que pueden escuchar tonos más graves. Yo no puedo hacerlo, pero siento que están ahí, siento que la fuerza del infinito está en cada nota. Esa es la inspiración y lo saludable de la música, cuando ese infinito te llega como a través de un cordón umbilical o como si fuera la leche del pecho de una madre... ¡Viva la música! [Grita en español].

-¿Hay una conexión entre música y ciencia, entonces?

-Hay más dimensiones de lo que se piensa, y la música puede ayudar a comprenderlas. La música aún no ha dado lo que tiene que dar a la ciencia, pero en el futuro irá más allá del mero entretenimiento. Llevará a comprender los secretos de tres cosas: la telepatía, el mundo de los sueños y el subconsciente, relacionados con los procesos eléctricos del cerebro. A través de la música, en el futuro, descubriremos mucho acerca de ellas. Y lo digo seriamente.

-Suena a que la música estaría relacionada con la cuántica?

-¡Sí, sí!

(FUENTE: laopinioncoruna.es)

sábado, 3 de mayo de 2014

Extraño estudio científico: la conexión entre los sueños y la telepatía



Carlyle Smith, un destacado científico cognitivo de la Universidad de Trent, ha estado dirigiendo una serie de intrigantes experimentos que arrojan nuevas preguntas sobre la naturaleza de los sueños. Su rigor científico parece innegable, cada prueba se ha llevado a cabo cuidadosamente, pero no existe aún una teoría que logre explicar sus resultados.

En uno de sus experimentos, se pidió a 66 estudiantes que soñaran acerca de los problemas de la vida de una persona a la que no conocían. Para esto, simplemente se mostró a los participantes una fotografía, sin especificar el nombre o algún detalle de la vida de esa persona. Paralelamente, se pidió a un grupo de control de 56 estudiantes que siguieran el mismo procedimiento, pero respecto a un rostro ficticio generado por computadora.

La foto pertenecía a una mujer de mediana edad con esclerosis múltiple que estaba encargada del cuidado de su madre, la cual sufría cáncer de pulmón. Además, la mujer había perdido recientemente a su marido en un accidente industrial, y ella misma había estado involucrada en un serio accidente automovilístico algunos años antes.

La idea era descubrir si los sujetos soñarían con la mujer después de ver la foto y si en los sueños se revelarían algunos rasgos de sus problemas, como en una suerte de comunicación telepática, a pesar de no haberla conocido nunca. Los resultados fueron asombrosos. Se registró un aumento significativo de referencias a accidentes automovilísticos, dolores en los brazos y muertes de la pareja en los sueños de los sujetos. El contraste con respecto a sus sueños anteriores al ver la fotografía (se les pidió soñar con los problemas de una mujer, pero no tenían un referente visual), y en relación con los resultados del grupo de control, no dejan lugar a dudas. Antes ni siquiera soñaron significativamente con enfermedades cercanas al cáncer o con algún accidente. Incluso hubo casos en que los sujetos soñaron explícitamente que la mujer tenía dolores iguales a los de la esclerosis.

Smith no sabe cómo explicar este fenómeno, pero sabe que es algo más que una coincidencia estadística. Sugiere que puede existir algún tipo de telepatía lograda a través de los sueños. No es el primer estudio que habla al respecto, distintas pruebas, sobre todo con gemelos, señalan que pueden existir patrones similares de actividad mental entre individuos aislados físicamente pero entre los que se establece algún tipo de vínculo.

Por ahora sólo podemos imaginar las implicaciones de estudios como éste, pero quizá pronto exista una forma de explicar estos fenómenos que nos ayude a tener una mejor comprensión del elusivo reino de Hipnos.

(FUENTE: urgente24.com)

domingo, 6 de mayo de 2012

Ten cuidado de lo que piensas porque afecta a todo el mundo


Cuando en 1981 Rupert Sheldrake publicó su libroUna Nueva Ciencia de la Vida: La Hipótesis de la Resonancia Mórfica, el editor de la prestigiosa revista Nature, John Maddox, reaccionó diciendo que la obra de Sheldrake era una herejía y sugiriendo que tal vez su libro debería de ser quemado. Quizás, como le sucedió a Galileo, Sheldrake supera el entendimiento de sus coetáneos.

La polémica siempre ha rodeado la obra de este vanguardista biólogo, doctor por la Universidad de Cambridge, quien lo mismo es considerado un hereje seudocientífico que vende humo metafísico, que una de las mentes más brillantes de nuestra época y unos de los pocos científicos suficientemente valientes para aventurarse más allá de lo que el paradigma científico valida.

Años después del anatema de la revista Nature, que básicamente exilió a Sheldrake a los márgenes de la academia, cuando sus teorías ya se habían popularizado, una nueva controversia lo enfrentó con uno de los científicos más reconocidos de Gran Bretaña y del mundo, Richard Dawkins (autor de la teoría memética del gen egoísta). Tanto Sheldrake como Dawkins iban a participar en un documental de televisión en el que se discutirían temas en las fronteras de la ciencia.

Al parecer Dawkins se negó a discutir el trabajo de Sheldrake sobre la telepatía, descartando de antemano analizar la evidencia recopilada durante años por Sheldrake, bajo la premisa de que la mera discusión de este tema es irracional.

Sheldrake ha sido ridiculizado por la ciencia mainstream por su trabajo estudiando la telepatía entre animales y sus dueños, la telepatía telefónica o la presencia de que alguien nos está observando. Pero generalmente estas críticas son más a los temas que Sheldrake investiga que a su trabajo científico, el cual no carece, ciertamente, de rigor.

Hacemos esta introducción biográfica para más o menos establecer un marco equilibrado sobre el cual exponer, en las palabras del mismo Sheldrake, la teoría de la resonancia mórfica, una posible explicación científica a la interconexión que muchas personas perciben entre sí, a distancia.

Esto no es sólo una teoría para explicar la telepatía, sino para explicar la evolución conjunta de una especie influida por campos colectivos de información que van más allá de su mera genética: ideas, pensamientos y acciones que se convierten en hábitos y que van in-formando la memoria que comparte una especie y de esta forma interviniendo en su desarrollo. Tenemos aquí la evolución científica de los conceptos de campos akáshicos de la filosofía védica y del inconsciente colectivo de Carl Jung.

Sheldrake considera que existen campos mórficos –campos morfogenéticos de información que van moldeando nuestra existencia como parte de una especie. Estos campos son invisibles, como lo es la gravedad, pero pueden ser observados por sus efectos. Quizás una de la razones por las cuales la teoría de Sheldrake no es considerada seriamente por la ciencia establecida, es debido a que no postula la acción de una fuerza física conocida –y la ciencia se ha esmerado en erradicar todo tipo de acciones misteriosas a distancia y de desacreditar el concepto del éter.

Sin embargo, el hecho de que no podamos todavía explicar bien a bien cómo es que ocurre algo no necesariamente significa que ese algo no ocurre. Y aunque no podamos explicar cabalmente cómo es que estamos ligados a una conciencia colectiva, cómo es que en ocasiones podemos conectarnos con los pensamientos de los demás o cómo es que toda la información que genera nuestra especie nos influye sin entrar en contacto directamente con nosotros, millones de personas en el mundo han experimentado esto, más allá de que la ciencia les diga que esto no es posible dentro de su modelo (dominante y excluyente) del mundo.

Dejemos que el mismo Sheldrake explique:

La resonancia mórfica es un principio de memoria en la naturaleza. Todo lo similar dentro de un sistema autoorganizado será influido por todo lo que ha sucedido en el pasado, y todo lo que suceda en el futuro en un sistema similar será influido por lo que sucede en el presente. Es una memoria en la naturaleza basada en la similitud, y se aplica a átomos, moléculas, cristales, organismos vivos, animales, plantas, cerebros, sociedades y, también, planetas y galaxias. Así que es un principio de memoria y hábito en la naturaleza.

Curiosamente esta la intuición del poeta Octavio Paz, quien parece coincidir con Sheldrake: “Todo es presencia, todos los siglos son este Presente”, verso que hace algunos años fue inscrito en una moneda conmemorativa en México y que forma parte del poema “Fuente” incluido en La estación violenta. Sheldrake va más allá de Bergson, quien postuló que la memoria no estaba solamente en el cerebro, y sugiere que la naturaleza misma es memoria, que el espacio es una especie de inmensa biblioteca que transmite constantemente la información que almacena de manera no-local. Una fracción de segundo en realidad es un fractal de todos los siglos. Todo lo que pasó sigue pasando… El ADN, más que el “libro de la vida”, es el sintonizador o decodificador de la memoria: el libro de la vida, está inscrito, en su totalidad, en cada cosa.

Esta interconexión a distancia entre los miembros de un grupo, de una especie, de un reino e incluso de un planeta, en diferentes niveles e intensidades, revela una nueva concepción ética que abarca todas las manifestaciones de la existencia:

Un aspecto importante de la resonancia mórfica es que estamos interconectados con otros miembros de un grupo social. Los grupos sociales también tienen campos mórficos, por ejemplo una parvada de aves, un cardúmen de peces o una colonia de hormigas. Los individuos dentro de un grupo social más grande y los mismos grupos sociales más grandes tienen su propio campo mórfico, sus patrones de organización. Lo mismo aplica para los humanos.

Lo que haces, lo que dices y lo que piensas puede influir a otra persona por resonancia mórfica. Así que somos más responsables de nuestras acciones, palabras y pensamientos bajo este principio que lo seríamos de otra forma. No hay un filtro inmoral en la resonancia mórfica, lo que significa que debemos ser más cuidadosos de lo que estamos pensando si es que nos importa el efecto que tenemos en los demás.

Nuestros pensamientos, dentro de la teoría de Sheldrake, literalmente constituyen un medio ambiente que permea el planeta y pueden en cierta forma contaminarlo o depurarlo; podemos, con una idea o un descubrimiento, detonar toda una ola de creatividad.

Si alguien aprende una nueva habilidad, digamos el windsurfing, entonces entre más personas lo aprenden, lo más fácil que esta actividad se vuelve para todos los demás debido a la resonancia mórfica. Por otro lado, si enseñas a ratas en Los Ángeles un truco nuevo, entonces las ratas en todo el mundo deberían de aprender este truco más rápido debido a que el primer grupo de ratas ya lo aprendió.

La teoría de Shelrdake resuena con la selección natural de la evolución que economiza procesos con una sorprendente eficiencia para seguir avanzando en su complejidad. Es decir, que un miembro de una especie solo pueda aprender una conducta o generar una nueva mutación a través de la transmisión genética vertical sería una pérdida de tiempo. En cambio la transmisión de una nueva habilidad de manera horizontal, a distancia y difundida entre todos los miembros de una especie a través de la resonancia mórfica muestra una mayor eficiencia, tiene sentido evolutivo y posibilita la aceleración de un proceso de adaptación.

(FUENTE: uniradioinforma.com)
Related Posts with Thumbnails