Publicidad

martes, 4 de mayo de 2010

Cómo manipular elementos de brujería arrojados a su casa


Lamentablemente, lo que paso a reseñar no es algo infrecuente: puede suceder que al empezar un nuevo día, usted se de con la ingrata sorpresa de que, en la puerta de su casa, en el techo de la misma o en los jardines, descubra que alguien ha depositado algún elemento extraño que, a todas vistas, aparenta ser un trabajo de brujería, ¿qué hacer?, pues como esto al ocurrir, lo menos que tenemos a mano es alguien que se encargue del asunto (y en páginas amarillas nunca se va a encontrar alguien que brinde servicio de encargarse del recadito,..), acá paso a reseñarle algunos consejos para los neófitos en estas lides:

Sal maldecida
Si se da con la gran sorpresa de que le han sembrado sal en la puerta, NO LO BARRA NI LA TOQUE: la mejor forma de anular tal agresión es contar siempre con una botella grande de agua bendita: tras rociar la sal con ella, tome la manguera y deshágase de la sal. Después puede ir donde un especialista.

Huevos
Si le tiran huevos a la puerta de la casa o al frente de su casa, le están realizando un trabajo de brujería para que deje esa casa -ya sea alquilada o no-; en ese caso, utilice el agua bendita para trazar con ella una cruz sobre el sitio donde hayan caído los huevos (no use sus manos: eche el agua dejándola caer directamente de la botella), y luego limpie como lo hace habitualmente. Finalice colgando un espejo pequeño frente a la puerta de su casa.

Fetiches, muñecos o imágenes
En algunas prácticas de magia negra, se utilizan fetiches o figuras para embrujar: en ese caso, solo debe seguir este consejo si pertenecen a una cultura distinta a la suya; es decir, si usted cree firmemente en el vudú (y es un muñeco vudú por ejemplo) no lo intente. Si no le atrae ningún miedo, tome una hoja de papel negro (se consiguen en tiendas de artes y manualidades: tenga siempre unas hojas en casa), envuélvalo bien y luego envuelva todo en unas tres hojas de papel periódico y bótelo a la basura (ojo: no en el tacho de basura de la casa; bótelo muy lejos de la casa)

Si usted cree firmemente en el tipo de brujería (y obviamente, la ha podido identificar), tome un poco de kerosene o gasolina y quémelo en el lugar donde está (siempre sea cuidadoso al hacer esto)

Tras ambos casos, visite a un especialista.

Excrementos o comidas
Según algunos tipos de brujería, estos elementos se usan para mandar un hechizo de muerte o destrucción. No se aterre: este es uno de los muchas prácticas que más se usan para aterrar que pare embrujar realmente, pero para evitarse cualquier cosa, haga lo siguiente: tome un palo es escoba viejo (o cualquier vara), prenda la punta y entiérrela en el elemento echado frente o a su casa; esto hace que el hechizo se revierta hacia el maleficiente. Luego dése el trabajo de retirarlo del lugar con la vara o palo. Envuélvalo en papel periódico y rocíelo con sal. Bótelo muy lejos de la casa o a un curso de agua corriente. No hace falta insistir que no lo toque con la mano.

Grafías o dibujos
Son muy escasos los tipos de magia destructiva que se realizan dibujando o escribiendo con alfabetos mágicos; para estos rarísimos casos, defume el área con incienso de sándalo, sahumerio, mirra, palosanto o copal. Invoque ayuda al santo de su devoción. Luego hierba agua bendita con Hierbabuena ó Yesbasanta. Deje entibiar y úselo para limpiar las grafías. Luego use elementos de limpieza habituales. Use guantes de plástico (mientras más gruesos, mejor).

Elementos no identificables
A veces uno encuentra elementos tales como botellitas con aceites o fotografías dentro -los cuales pueden ser hechizos de destrucción o amarres de amor-; como existen miles de tipos de rituales, tanto el antes descrito como otros que no puedan ser identificados, usted deberá obrar de la siguiente manera: usando guantes de plástico, tome el objeto con papel negro y métalo en un frasco de boca ancha (también recomiendo siempre tener uno o dos en casa); llene el frasco -con el objeto-, con sal, tápelo y tome un poco de alambre de plomo (disponible en ferreterías) y envuelva el frasco con el mismo (puede sostenerlo en su lugar con cinta adhesiva)

Una vez esto, puede hacer dos cosas: una, enterrarlo en un descampado o, dos, llevárselo a un especialista para que lo deshaga ó averiguar su función y procedencia.

Fetos ó restos de animales
En este caso -muy común en los países andinos-, hay que hacer una reseña: muchas veces también lo utilizan delincuentes comunes para causar miedo en la gente, por lo que no es obligatoriamente un trabajo de brujería: verifique puertas y ventanas y también pase revista a si no tiene usted problemas legales en ciernes con gente de dudosa reputación.

En caso de encontrar esto, use algo ya reseñado líneas arriba: tome una hoja de papel negro, envuélvalo bien y luego envuelva todo en unas tres hojas de papel periódico y bótelo muy lejos de la casa.

Ankh, cruz


Egipcio. También conocida como cruz ansata. Es un símbolo de vida y era considerada por los egipcios como un poderoso amuleto. Es común encontrarlo con un diverso tipo de símbolos mágicos y cabalísticos inscritos en su superficie, destacándose el denominado “Ojo de Horus”. (ver UDJAT) Se le usa en forma de dije, pendientes, pulseras y anillos de diversos materiales.

viernes, 12 de marzo de 2010

Katherine Howe, descendiente de dos acusadas en los juicios de Salem por brujería, publica ‘El libro de los hechizos’


¿Cómo se exorciza a una vaca? Puede parecer una pregunta ridícula pero Katherine Howe se la hizo a sus alumnos de historia de la brujería en la Universidad de Boston. Y ¿quién mejor que ella, descendiente de dos de las brujas de Salem, para responderla? «Si yo hago un maleficio a una vaca, tengo relación con ella y con el exorcismo a quien se quiere dañar es a la bruja. Hay dos formas de hacerlo: una, que no recomiendo, es pegar muy fuerte a la vaca; otra, poner orina de la vaca en un frasco con clavos y enterrarlo o quemarlo». Ya ven, así de fácil y no solo vale para vacas. «Los arqueólogos han hallado en Inglaterra y EEUU muchos de estos frascos de brujas con clavos».

Después de esto uno no sabe si creerla cuando Howe, especialista en historia inglesa y estadounidense, asegura entre risas que no ha intentado poner en práctica ninguno de los hechizos de los libros que ha utilizado para documentarse –«ni siquiera soy buena cocinera, seguro que me saldrían fatal...»–.

Howe visitó ayer Barcelona, quizá con una escoba en la maleta, para presentar su primera novela, El libro de los hechizos (Planeta / Columna), una intriga a caballo entre el siglo XVII y 1991, basada, igual que la tesis que prepara, en sus antepasadas, víctimas de los juicios de Salem. Año 1692, Massachusetts, en la puritana y patriarcal Nueva Inglaterra. Las falsas acusaciones de unas niñas que sufren ataques y dicen haber sido embrujadas desatan una ola de denuncias contra sus vecinos que se salda con 150 encarcelados por brujería, 19 de ellos ahorcados, cinco fallecidos en prisión y otro aplastado.

No fue hasta los 15 años, hace 17, que Howe descubrió sus orígenes gracias a una tía paterna que se dedicó a completar un árbol genealógico que alguien de la familia empezó en el siglo XIX. «Fue fascinante saberlo. Años más tarde me pregunté cuál fue su historia y lo investigué. Siempre lo ví desde el prisma de que los acusados eran inocentes y lo que más me sorprendió –explica– fue hallar pruebas de que la gente, a pesar de profesar una religión tan puritana, creía realmente en la magia popular y la brujería». ¿Y usted cree en las brujas? Nueva sonrisa: «Es difícil saberlo. Hay personas que hoy se consideran brujos».

Una de sus antepasadas lleva su apellido, Elizabeth Howe –«fue acusada por la familia de su marido y la ahorcaron»–; la otra, Elizabeth Proctor, sobrevivió –«la acusaron a ella y a su esposo. A él lo ahorcaron y a ella, como estaba embarazada, la encarcelaron durante el juicio, un año, hasta que tuvo el niño».

El estigma
Nadie se libró del estigma de Salem. «La sospecha flotaba sobre los absueltos pero hasta los jueces cayeron en desgracia. Nathaniel Hawthorne, autor de La letra escarlata, que toda su vida se avergonzó de ser descendiente de uno de ellos». Los acusados, según Howe, más que brujas, «eran personas non gratas que representaban una amenaza. Imaginen que estoy en 1690 en mi casa y llama a la puerta una mendiga pidiendo comida. Le digo que no, que se vaya, y ella me grita ‘te arrepentirás’ y se va mascullando. Al día siguiente mi vaca, que estaba perfectamente, se muere. ¿A quién culparía?». Haberlas, haylas.

(FUENTE: elperiodico.com)

miércoles, 10 de marzo de 2010

La "quema de brujas" navarras en Logroño cumple 400 años


Los Ayuntamientos de Logroño y de Zugarramurdi sellaron hoy su reconciliación en el 400 aniversario del auto de fe de la Inquisición, celebrado en la capital riojana, en el que fueron procesados 53 vecinos de la localidad navarra, y que concluyó con la condena a la hoguera de 11 de ellos, en lo que se conoció como la 'quema de brujas'.

Los actos en recuerdo de aquellos acontecimientos de 1610 comenzaron este mediodía, con la celebración de un pleno institucional en el Consistorio logroñés, al que asistieron 53 vecinos de Zugarramurdi -el mismo número de los procesados en el auto de fe-, encabezados por su alcalde, Jesús Aguerre.

Ante un salón de plenos repleto, la sesión se inició con las palabras de la presidenta del pleno, Sara Alba, quien calificó el juicio como "un doloroso acontecimiento", ante el que consideró que "estamos frente a una oportunidad de reencuentro en paz y democracia entre ambos municipios".

Acto seguido, tomó la palabra el escritor y experto en el tema Manuel de las Rivas, quien explicó que el origen de la persecución a las brujas partió de la distinción entre brujería, "entendida como una característica cultural, con el brujo o bruja como parte importante del desarrollo del grupo, una persona con una relación mágica con la naturaleza", y la brujomanía, "una psicosis, una agresión y un ataque ante quienes aparecen como diferentes, a los que no se quiere o se tiene miedo de conocer".

Fue, en sus palabras, el cambio de la concepción antropológica a la teológica "con la creencia de la intervención del demonio", lo que desencadenó las 'cazas de brujas' que se dieron por toda Europa en los siglos XVI y XVII. En este marco, incardinó el proceso de Logroño, en el que sobresale la figura del 'abogado de las brujas', Alonso de Salazar Frías, el primero que tuvo sospechas sobre los procesos, y cuya intervención propició el cambio.

"Salazar actuó desde la razón, y, el resto, desde el fanatismo", afirmó De las Rivas, quien concluyó su intervención afirmando que "la Inquisición ya es historia, y, en el presente, lo que importa es el abrazo, el choque de manos, el conocimiento mutuo entre Logroño y Zugarramurdi, todo ello desde el punto de vista pacífico".

Para el alcalde de la localidad navarra, Jesús Aguerre, "hace ya 400 años sucedieron hechos muy tristes, que truncaron vidas y transformaron a muchas buenas personas en desconfiados vecinos".

"Hace 400 años, 53 vecinos de Zugarramurdi fueron conducidos contra su voluntad a Logroño para ser juzgados por brujería. Hoy, el mismo número de personas acudimos libremente a esta ciudad para rendir homenaje a nuestros antepasados. Frente al miedo a lo diferente, queremos demostrar hoy que tendiendo puentes al entendimiento, construiremos una sociedad más plural y justa", afirmó.

En sus palabras, "lo mismo que los buenos vinos de esta tierra mejoran con el tiempo, el vínculo entre Logroño y Zugarramurdi ha ido ganando con los años en textura, en fuerza y en expresión".

Por su parte, el alcalde de Logroño, Tomás Santos, "no celebramos este acontecimiento, que, dicho de paso, atesora méritos suficientes para pasar con deshonrosa honra a la historia universal de la infamia".

"Lo que pretendemos hacer -añadió-, lo que estamos haciendo y seguiremos haciendo este año es con-memorar, es decir, recordar juntos unos hechos de innegable trascendencia en los anales de Logroño y que también la tuvieron para la Historia de España".

En este sentido, opinó que "es pertinente que Logroño con-memore tales acontecimientos, aunque algunos de ellos formen parte de una historia de ignominia que no debemos olvidar, aunque sólo sea para aprender a no repetirla, y que conviene conocer para asumirla como propia sin avergonzarnos y procurando sacar de ella las muchas lecciones que encierra".

Habló el primer edil logroñés de la necesidad de "cerrar la vieja herida de dolor y humillación" que supuso el auto de fe, frente a lo que reclamó "un compromiso con la libertad, con la democracia, con la tolerancia, con el respeto a las diferencias y la celebración de las coincidencias, con la tarea de hacer de nuestros pueblos y ciudades espacios de pacífica convivencia".

Los actos de la jornada continuaron, ya fuera de la Casa Consistorial, con el descubrimiento de una placa en la calle Portales, a la altura de la calle Juan Lobo, donde se instaló el estrado para el auto de fe, y con la posterior visita guiada por los lugares de la Inquisición en el Casco Histórico.

Ya por la tarde, se llevará a cabo una plantación, en el Parque del Ebro, de 11 olmos en recuerdo de las once personas que fueron quemadas en la hoguera en el auto de fe. Los actos culminarán con la visita de una delegación logroñesa a Zugarramurdi, prevista para el próximo día 27 de marzo.

(FUENTE: diariodenavarra.es)

domingo, 23 de agosto de 2009

Fumadas o Fumaciones



“FUMADAS O FUMACIONES”: Práctica mágica ampliamente difundida. Se denomina así a rituales curativos realizados principalmente con oraciones y cánticos rituales, intercalados por defumaciones (realizadas por un curandero), con habanos, cigarros artesanales ó de tabaco negro. Son muy efectivas para curar enfermedades psicosomáticas provocadas por efectos de un “Daño”. Su grado de eficacia reside en la fuerza energética del curandero.

Artemisa




ARTEMISA (Artemisia vulgaris): Hierba. Esta hierba se utiliza como protección contra los entes negativos del astral, (entes desencarnados y espíritus bajos), colocándose una rama sobre la cabecera de la cama.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Tipos de espíritus: los Entes desencarnados


Es la denominación que da el Espiritismo a las llamadas popularmente “almas en pena”. Son entidades invisibles que se manifiestan en determinadas circunstancias, por medio de una amplia fenomenología paranormal. Los entes desencarnados son las almas de personas que han fallecido de una manera muy rápida, y que prácticamente no tienen conciencia de su actual condición. Son entidades generalmente confundidas que vagan, tratando de descubrir la forma de encontrar el camino que los lleve a su ascenso espiritual, “ir a la Luz”. También hay desencarnados que no pueden evolucionar por haber llevado una mala vida y están en esa condición por que les es imposible desapegarse de las pasiones o vicios mundanos que les dominaba en vida (alcohol, sexo, drogas, dinero, etc.)

Son entidades no se encuentran encuadradas en el Bien o en el Mal, puesto que, al estar confundidas en su condición, no tienen una clara visión de su estado espiritual. Existen brujos negros que a voluntad pueden “pactar” con estos desdichados seres, llegando a atraerlos y convencerlos de trabajar para ellos en sus oscuros trabajos, ya sea a cambio de la promesa de ayudarlos a “ir a la Luz” (promesa que nunca cumplen), ó a cambio de la satisfacción de las pasiones que les ataron en vida. Una vez a las órdenes de un brujo negro, los desencarnados tienen una “existencia” sólo dedicada a hacer el trabajo sucio del brujo, cuando y como le plazca; por tiempo indefinido, y sin poder desligarse.

He ahí que un desencarnado puede generar “Daño” a una persona; siendo los “Daños” de este tipo tremendamente potentes, incluso letales. Este tipo de trabajos son detectables incluso por la misma víctima, al sufrir constantes apariciones terroríficas del desencarnado.
Related Posts with Thumbnails