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martes, 22 de junio de 2010

Develando mitos: supersticiones acerca de la ouija



Antes de tratar de poder encontrar respuestas a algunas dudas lógicas acerca de lo que ocurre cuando utilizamos el tablero ouija, es necesario primero admitir que la información con que dispone el común de las personas de la misma, se halla a todas luces, tremendamente contaminada por opiniones de grupos o individuos no interesados en que se halle el más mínimo atisbo de verdad sobre el tema, por lo que siempre lo primero que se debe hacer -y que haré en esta ocasión-, será necesario primero desmitifica los mitos y leyendas supersticiosas existentes con respecto al tablero, explicándolos:

Los “mitos” sobre la ouija

Comprender y desentrañar los mitos más enraizados, surgidos acerca del uso del tablero ouija, nos lleva a topar directamente con el tema de las llamadas “leyendas urbanas”, término acuñado en el siglo pasado para definir a cuentos o historias extravagantes que, primero relatadas de boca a boca, llegan en un determinado momento a considerarse como verdaderas, perdiendo así su origen, el cual es generalmente dudoso: no es raro encontrarlas incluso como tema principal en publicaciones más o menos serias, e incluso respetables.

La ahora transmisión masiva y extremadamente veloz de la información, permite que muchas de ellas logren fácilmente ser totalmente aceptadas en poco tiempo, y de una manera impensable décadas atrás. En esta parte de mi trabajo, me propongo acabar con algunas que, hoy por hoy, no han permitido aclarar el panorama respecto a la ouija, y de paso, explicar al lector sus orígenes.

El “antiquísimo” tablero
Una creencia muy difundida, es que el tablero ouija es un instrumento mágico-esotérico antiquísimo y que se encuentra en este mundo desde tiempos inmemoriales. Un rápido análisis de los datos recopilados, nos lleva a desmentir que así sea; cuenta con “ancestros” muy antiguos, es cierto, pero la ouija como tal, sólo existe no más allá de 1860. Esta creencia tuvo origen en las declaraciones a la prensa hechas por sus mismos creadores al ver el “boom” de su producto en sus primero años; dichas declaraciones, hechas con un conveniente aire “mistérico” fueron usadas hábilmente para mantener en alza las ventas, captando el interés del público. Asimismo, este mito es desempolvado de tiempo en tiempo, por los cultos religiosos que requieren achacarle un carácter de objeto “maligno”.

La “conspiración de Parker Brother’s”
La moda de las “conspiraciones mundiales” es harto conocida en la actualidad como una manifestación de la pérdida de confianza en las instituciones y/ó gobernantes; esta “moda”, principalmente desarrollada en Estados Unidos en el momento más álgido de la “guerra fría”, dejó rápidamente el escenario político para sentarse casi en todos los aspectos de la sociedad moderna. Igualmente, el fenómeno conspirativo tiene una presencia muy marcada en el ámbito ufológico. Hoy la población norteamericana que cree firmemente en cualquier hipótesis conspirativa se puede contar en millones, generando -de cuando en cuando-, varios cientos de millones de dólares en ganancias a escritores que aprovechan la cresta de la ola, publicando un estudio acerca de la conspiración de moda, la cual rápidamente se convierte en un best-seller de talla mundial.

Estas hipótesis se originan también en grupos religiosos protestantes, evangélicos y carismáticos (y algunas sectas), los cuales son ahora una muy fértil cantera de este tipo de mitos, como veremos más adelante.

Este mito o leyenda urbana de la ouija alega que el tablero es “el juego de salón más vendido de toda la historia”, y que la empresa que produce el tablero es totalmente consciente de sus “tenebrosos poderes”, comercializándola en un esfuerzo orquestado para expandir el “culto al demonio” por todo el mundo. Está afiebrada hipótesis se desbarata de una manera excesivamente sencilla: una simple constatación a las estadísticas -accesibles para cualquiera-, nos demuestran que el juego de salón más vendido de la historia es el archiconocido “Monopoly”, con más de 250’000,000 de juegos vendidos (sin contar las ediciones piratas) desde su aparición en 1935, y perteneciente a la misma casa matriz del tablero ouija; el cual, como podemos comprobar, sólo ha vendido 10’000,000 desde su aparición, casi 70 años antes. También vale la pena destacar que cualquier moderno y exitoso juego de video, supera con creces las ventas del venerable tablero.

“El mejor es el original”
Popularmente se le ha enrostrado al producto elaborado por la Parker Brother’s la peculiar capacidad de ser el único tablero ouija capaz de permitirle al usuario la comunicación con los moradores del “Más Allá”, Es decir, que éste es el único que tiene “el poder”. Obviamente, esta aseveración es un subproducto del “mito” presentado líneas arriba, y por lo tanto, tiene el mismo origen. Esta creencia con respecto al tablero producido por la empresa americana, ha generado reacciones muy pintorescas; desde la destrucción de dichos tableros para “acabar con sus poderes”, el recelo o reticencia en muchos lugares a comercializarlos, por parte de algunos comercios grandes y chicos, y hasta -según dicen-, la disminución en la demanda actual por la versión lanzada por Hasbro en 2001, debido a la creencia del público de que “el antiguo era mejor”.

Dicha creencia también ha creado, en ciertos círculos una suerte de “mercado negro” que comercializa los tableros ouija de la Parker Brothers a precios exorbitantes, comparados al precio oficial de la empresa (US$ 19.90). Como he podido constatar en más de una oportunidad (principalmente en los países Latinoamericanos, y ahora por medio de los websites), se encuentran periódicamente subastas de “auténticos tableros ouija”, que es como se les conoce a esos tableros de segunda mano y que se ofrecen a precios desde 100 hasta US$ 200 ó más. A pesar que actualmente existe un muy activo mercado de coleccionistas de tableros anteriores a 1966 ó de tableros fabricados por otras marcas -los cuales se cuentan por cientos y de diferentes modelos-, no es raro para cualquier interesado, hallar ofertas como esas, muy por encima del valor intrínseco que pueda tener este producto en particular.

Yo personalmente he podido ver en 2002 en mi ciudad a personas que pagaron el equivalente a US$ 180 por uno de estos tableros de segunda mano. La creencia popular, como vemos, está muy extendida aún con respecto a que son “los auténticos son los únicos realmente efectivos”, y al parecer, será un mito aún muy difícil de erradicar.

“La maldición de la ouija”
Este “mito” lo conforman en realidad dos partes que podrían ser considerados como dos creencias independientes entre sí, pero con un mismo tema: la supuesta “maldición” que posee el tablero. La primera, habla acerca de la supuesta “horrenda y trágica” muerte del creador del tablero, la cual se achaca a su propia creación. La segunda, la de un cúmulo de desgracias que han perseguido a los comercializadores originales del mismo.

Con respecto a la primera, se pueden encontrar en diferentes publicaciones impresas o digitales, reseñas “procedentes de fuentes fidedignas” que aseguran que Henry Fuld murió en extrañas circunstancias, luego de vivir una vida desastrosa y llena de desgracias, y que comenzaron con la entrada del tablero a su vida.

Una revisión a la información existente demuele deja tal aseveración rápidamente demolida: Fuld dirigió su empresa (Oriole Talking Boards), por 27 años seguidos (conozco a más de un empresario que diría: “me quito el sombrero por eso”), y con no poco éxito, y su muerte no tuvo nada de misteriosa: un día de febrero de 1927, subió a la azotea de su fábrica a supervisar el reemplazo de un asta de bandera. La baranda donde se apoyaba cedió y cayó al vacío: un simple accidente, posiblemente originado por alguna negligencia, pero no por la intervención de “fuerzas oscuras”. En pocas palabras, este “mito” no es más que una simple calumnia.

Con respecto a la segunda, es cierto que los socios comerciales originales de este producto tuvieron una mortificante existencia desde que crearon el producto, pero esto se debió más bien a causas más mundanas. Desde que se comercializó en Norteamérica, todos los involucrados descubrieron que el producto en cuestión se convirtió en un éxito de ventas, por lo que no solamente tuvieron que enfrentarse a largas batallas legales con otros productores por la exclusividad en la fabricación del tablero, sino también entre ellos mismos, por las ganancias. Estas últimas se extendieron, con el pasar de los años, a sus deudos: “culebrones” familiares de este tipo, los vemos todos los días, así que no podrían ser de ninguna manera considerarse como algo fuera de lo común.

“El juego demoníaco”
En pleno auge de los sermones evangelizadores televisados, surgió este “mito” que ha perdurado de una manera a otra, el terreno de lo paranormal, y como pocos lo han logrado, de entre los muchos que pueblan este tema: la llegada a la televisión de nuestros países del denominado “boom” de la tele-evangelización norteamericana, en las décadas de los setentas y ochentas, liderada por pastores como Pat Robertson, Jim Bakker y Jimmy Swaggart -entre otros-, marcan otro momento histórico con respecto al “fenómeno ouija”: la satanización (nunca mejor dicho), sistemática de su práctica, así como de todas las prácticas esotéricas y mágicas.

Tanto la ouija, como la lectura del Tarot, se convirtieron en acostumbrados “caballitos de batalla” utilizados por estos grupos como el tópico para ejemplificar “la obra del demonio”, tentando a los que, después serían salvos al descubrir la palabra de Dios -y posteriormente, claro está-, receptores de sus bendiciones.

Muy por encima del jugoso negocio obtenido por las cadenas tele-evangelizadoras (y los posteriores escándalos), de esta “obra de demolición” se han originado un número casi increíble de leyendas urbanas que tiene como protagonista al tablero y al demonio, las cuales, convenientemente dramatizadas y transmitidas a todo el continente (en aquel entonces), sirvieron como material que luego se transformó en historias que en muchos casos y lugares, son aceptadas como totalmente verídicas. Actualmente, los “Ministerios de Dios” continúan esta práctica, desperdigando aún este “mito”; aunque ahora, la nueva “cabeza de turco” sean los juegos de rol.

“El tablero de las brujas”
Principalmente utilizado en países de habla inglesa, éste es un nombre con el cual se le denomina al tablero: “witchboards”; ésta curiosa denominación ha originado un “mito” referente a que la ouija es el método por el cual las “brujas se comunican con los demonios”. Su obvio origen es la tendencia de algunos credos a creer a pies juntillas que, todo lo que no es su religión, es práctica de brujas o paganos y son por consiguiente, son tratos con el maligno. Dicha postura repetida hasta la saciedad no sólo termina sonando ingenua, sino también ignorante.

Comentando este “mito” con algunas amistades, que son brujas verdaderas (de que las hay, las hay), y con satanistas (que no son tantos como muchos quisieran), recibí interesantes respuestas: salvo las brujas negras, ninguna de ellas fue instruida en el uso de la ouija como parte de su aprendizaje y no lo usan para conectar con “demonios”.

Por su parte, los satanistas, se sienten vívidamente ofendidos de ser siquiera comparados con las brujas. Para algunos puede sonar ridículo este argumento que les presento, pero para los que creen a ciegas en que todo lo desconocido es asunto del diablo, tal vez no lo sea tanto.

Supersticiones sobre el uso de la ouija
A pesar que se cuentan por millares las supersticiones que existen acerca del uso del tablero y de los efectos colaterales por su uso, trataré de concentrarme en los que tienen una explicación u origen más o menos entendible (o lógica), ya que muchas de ellas cuentan con orígenes y/o explicaciones más que arbitrarias, por denominarlas de alguna manera:

“¡Nunca juegue solo!”
Superstición originada en el supuesto de que uno está más propenso a ser “poseído” si juega solo. Desde que existe el tablero, ha habido individuos que lo han practicado individualmente, y sin que eso les conlleve ningún perjuicio. Las denominadas “posesiones pseudo-demoníacas y/ó espirituales” curiosamente ocurren con una mayor frecuencia cuando se practica en grupo; explicaré el por qué, más adelante en este libro.

“…Nunca se burle de las respuestas que, en cifras ó palabras, dan los espíritus…”
Esta creencia se origina en un excesivo y mal entendido respeto que se debe tener con las entidades con las cuales se comunica por este medio. Podemos asegurar que esta superstición tiene origen en los inicios del espiritismo, cuando habían muchos espíritas con gran celo para proteger sus creencias y también muchos estafadores que se esforzaban en gran medida para no ser descubiertos en sus malas artes.

“…Nunca deje la plancheta o la copa sobre el tablero si no lo usa…”
Superstición que le achaca al tablero la posibilidad de que la plancheta se mueva sin que medie con ella contacto humano alguno. En más de una oportunidad, esta situación ha sido utilizada para dar un efecto más dramático a historias de terror en las cuales tiene protagonismo la Oui-ja; incluso también ha sido utilizada en la pantalla grande hace muy poco.

Esta superstición parte de un desconocimiento por parte del común de la gente, que cree que el tablero no depende de nadie para lograr la conexión espiritual. La realidad es que, no es posible que el tablero opere sin el médium o “director de mesa”. Existe siempre la posibilidad de fenómenos espontáneos de telekinesis, pero es una situación demasiado improbable.

“…Los tableros originales se hacían de madera de ataúdes y la plancheta era la uña de un muerto…”
Delirante creencia que es más bien fruto de una excesiva imaginación,… ó un excesivo deseo de llevar al esoterismo a las más altas cumbres de la ridiculez (y no con buenas intenciones). Podemos encontrarla en novelas baratas de suspenso de los años 30 y 40 del siglo pasado, cuando el impulso de generar miedo llevó a algunos literatos a crear verdaderos atentados contra la inteligencia. También se encuentra tal aseveración en publicaciones esotéricas de “especialistas” de muy dudosa reputación. Ideas como ésta han sido utilizadas por mucho tiempo para impresionar a los incautos y para asustar a los temerosos.

“…En el tablero mora un espíritu permanentemente…”
Superstición que se origina en la supervivencia del “animismo”, en algunos credos espiritualistas. También ha sido convenientemente explotada por los que desean acrecentar la idea de un supuesto “poder sobrenatural” existente en el tablero, y que le permitiría ser “asiento” de los espíritus. En algunos casos, esta superstición se extiende hasta el extremo de asegurar que el primer espíritu convocado con un tablero, termina convirtiéndose en su morador permanente. Esto parte de la incredulidad de algunas personas, acerca de que se pueda llegar a establecer una conexión continua con un espíritu específico, por largos períodos de tiempo.

“…Un tablero ouija sólo puede ser destruido si se quema…”
Esta creencia tiene dos orígenes: el primero, en que en la gran mayoría de escuelas mágicas, se acostumbra a “purificar” con fuego todo objeto que lo requiera. El quemar un objeto, es, de hecho, “la purificación total”, siguiendo el principio que dicta que “nada se destruye, sólo se transforma”.

En el caso de la postura cristiana, se basa en al simplismo de “devolverlo a las llamas del infierno”. La cruda verdad es que uno puede deshacerse de un tablero ouija de muchas formas, como de cualquier objeto de cartón, papel o madera. Digamos que destruirlo por fuego, es solamente un método un tanto “romántico”.

“…Si el tablero no es destruido de esa forma (quemado), regresará a su dueño a mortificarle…”
Superstición que tiene su origen en el supuesto de que el tablero porta una maldición de inconmensurable poder. Dicha creencia ha originado supersticiones como la anteriormente expuesta, de la cual ésta es un complemento.

Se cuentan por cientos las leyendas acerca de tableros ouija que, tras que su ocasional dueño se ha deshecho de él por medios convencionales –como tirarlo a la basura-, “regresa al dueño de manera inexplicable”. Esta creencia también nace de la literatura ligera de misterio y terror.

“…El tablero ouija grita si se trata de quemarlo. Si alguien oye el grito, tendrá sólo treinta y seis horas para vivir. La única forma de destruirlo entonces es: romperlo en 7 partes, rociarlas con agua bendita y luego enterrar las partes”.
Muy creativa creencia que podría sonar muy “esotérica”, pero que realmente tiene origen en la “explosión de espiritualismo” de los años setentas del siglo pasado y la abundancia de pésima literatura especializada de la época, presente cuando se desarrollaba el re-descubrimiento de las tradiciones espirituales de la humanidad, conocido después como “Era de Acuario”. Este mito persiste actualmente en algunos sitios de Internet, gracias a su evidente sustento fantasioso.

(FUENTE: "El libro de la ouija,... lo que nunca se ha dicho", por Reynaldo Silva Salas)

lunes, 31 de mayo de 2010

¿Cómo reacciona el Aura ante los “Daños” ó brujerías?


La información que vamos a transmitir a nuestros lectores en esta parte del libro es la que ha llegado a mi persona por las descripciones de mis Maestros, tanto los que tuve en este mundo como los que me han contactado, durante mi aprendizaje, desde el Plano Superior, así como mi experiencia personal en el tratamiento de este tipo de ataques; también procede de las investigaciones realizadas por los más famosos e importantes investigadores del mundo espiritual en los últimos 150 años, plasmados en sus escritos; asimismo, por los testimonios de los curanderos y hechiceros de diferentes procedencias y culturas, que han accedido a ofrecer su ancestral conocimiento para el bienestar de los hombres.

Una de las primeras reacciones del Aura ante los ataques mágicos ó psíquicos, y a los que denominamos genéricamente “Daño” es, evidentemente a defenderse: ante cualquier tipo de energía agresiva que toma contacto con sus capas exteriores, el Aura reacciona expandiéndose, proyectando una carga de tipo positivo, tratando de alejar la energía negativa a su alrededor (lo negativo, en todas sus formas, es repelido por la presencia de lo positivo) Esta reacción inicial es bastante conocida por los brujos negros y otros practicantes de las Artes Oscuras: el miedo también ocasiona este tipo de reacción, por lo que los brujos negros necesitan generar miedo a quien les rodea (aunque sea sólo por su apariencia), para poder absorber esa carga bioenergética proyectada, con la finalidad de acumularla y luego utilizarla para sus oscuros fines. Ése es el motivo por el cual, los recintos de estos individuos siempre son oscuros y de aspecto tétrico, haciendo un énfasis en decorarlos con objetos que generen un sentimiento desagradable al visitante.

Una vez realizado este intento de defensa, y si el ataque ó “Daño” continúa o es demasiado potente para ser repelido de esta manera, el Aura tiende a replegarse, modificándose su coloración de formas un tanto definidas, que nos advierten el tipo de “Daño” que ocasiona esta reacción.

Estas combinaciones de colores también han sido observadas por los que practican el desdoblamiento astral. De continuar el ataque mágico ó psíquico el Aura se debilita en extremo, fisurándose y permitiendo que la carga negativa que se dirige en contra nuestra, penetre a los más profundo del alma. Una vez introducido el “Daño”, su sola presencia mantiene abierta la fisura, atrayendo como un imán todo tipo de energía negativa hacia sí, ocasionando un desbalance generalizado. en el Aura. Entonces el “Daño” adquiere dentro del cuerpo “conciencia”, desarrollándose como un ente individual tal como se considera el desarrollo de la conciencia, según la visión de las escuelas espirituales: “la conciencia duerme en la piedra, sueña en la planta, cree que existe en el animal y existe en el hombre”; una lectura menos esotérica de esta cita es necesaria para el amigo lector: inicialmente, el “Daño” es como un “mineral oscuro”: incrustado en nuestra energía vital, alimentándose de la energía negativa externa, que atrae por la fisura realizada en el Aura. A esta condición la llamaremos “Estado Primario”. Es la época en la que la víctima suele decir: “es como si yo atrajese la mala suerte”.

Pasado un tiempo, si la víctima no ha hecho nada para anular el ataque psíquico, el “Daño” comienza a comportarse como una semilla, y luego como una planta parásita; expendiéndose de lo bioenergético a lo físico de la persona, alimentándose en ese nivel de la energía vital del individuo, dado que su “conciencia” es aún latente, se comporta como un parásito, absorbiendo vitalidad de su “huésped”. Denominaremos a esta condición “Segundo Estado”; la víctima manifestará dolencias menores, dejadez, falta de vitalidad, anemia y síntomas similares a las enfermedades psicosomáticas, que se van agravando conforme el tiempo avanza. En cierto tipo de “Daños” (principalmente hechizos), su comportamiento es diferente: tienden a aletargarse por períodos más o menos prolongados, activándose ante ciertas circunstancias muy definidas en la vida del individuo: un ejemplo sería los “Daños” tipo Amarre, destinados a impedir la dicha en el amor con otra pareja que no sea el agresor, en estos casos, el “Daño” sólo se activa cuando uno inicia una nueva relación sentimental. Se podría decir que el “Daño” se comporta como una bomba de relojería

Una vez superado este nivel, la víctima pasa al “Tercer Estado”. El “Daño” desarrolla una “consciencia” animal, y sumamente agresiva. Entre los curanderos amazónicos, el “Daño” de este tipo toma forma de animales: gusanos, larvas, serpientes, ú otros seres repulsivos. Estos curanderos testimonian haber tratado y retirado “Daños” así transformados, y expulsadas por la boca de las víctimas, tanto en el plano físico como en el espiritual. Un “Daño” desarrollado a este nivel, comienza a atacar el organismo de la persona, por medio de enfermedades de penosa cura o simplemente incurables y desconocidas para la ciencia médica. Tanto éste como el “Cuarto Estado “ son fatales y muy difíciles de erradicar.

Finalmente, el “Cuarto Estado” es cuando el “Daño” toma una “conciencia” humana, total y extremadamente destructiva. Muchas veces un “Daño” en este grado es confundido con la posesión demoníaca, dadas las características de ambos: la víctima sufre los síntomas del “Tercer Estado” más un cuadro paranóico en el que se siente dominado por una entidad perversa dentro de sí, que se le aparece de diferentes maneras (pesadillas, voces dentro de su cabeza, apariciones), anunciándole su inminente muerte y animándole al suicidio. Es bastante común que un “Daño” se manifieste en sus últimas etapas en “Cuarto Estado” sin haber pasado por el tercero; asimismo, asimismo, también es frecuente que la víctima nunca llegue al “Cuarto Estado”; en este grado la agresión psíquica, al igual que en la anterior, es letal.

En los dos primeros grados, el individuo agredido puede tratar el ataque de manera individual o buscando a un especialista; en los dos grados más graves, es obligatorio buscar ayuda adicional. Todo este proceso puede tardar años...o algunos días, dependiendo del tipo de “Daño” realizado, la vitalidad o capacidad de resistencia del individuo y, obviamente si la víctima hubiese o no actuado de alguna forma para detener o anular el proceso.

-Reynaldo Silva Salas.

martes, 18 de mayo de 2010

¿Qué es el Más Allá?


Existen infinidad de definiciones para lo que denominamos así; su nomenclatura nos aclara el concepto primordial que tenemos de él: es la última frontera, inaccesible para todos salvo muy contadas ocasiones, pero a la cual nuestra existencia nos arrastra inexorablemente, teniendo todos que atravesar el umbral, algún día. Los pueblos primitivos le denominaban como “El reino de los muertos”.

El “Más Allá” -ó “Mundo Astral” como también es denominado-, fue definido por H. P. Blavatsky , fundadora de la Teosofía como “el lugar invisible a la vista física, denominado también Mundo del Deseo, compuesto por materia sutil que impenetra la física como si ésta última no existiera. Por su parte cada cuerpo físico tiene su contraparte astral, así como una contraparte etérica”.

En líneas generales, el Más Allá es uno de los muchos planos pararelos de la realidad que nos rodean y con el cual tenemos cierto contacto. Un plano paralelo viene a ser una realidad ó universo similar al nuestro, con el cual “compartimos” de cierta manera el mismo espacio, más no el tiempo: no podemos observarlo a simple vista puesto que en esa otra realidad, las leyes que rigen al tiempo son distintas a las de la nuestra, y por tanto, no son detectables por el ojo humano, salvo en algunas contadas ocasiones.

Dichas ocasiones se presentan cuando un “habitante” de esta realidad paralela incursiona en la nuestra, siendo así visible: esto sucede debido a que compartimos el mismo espacio en el universo, lo que en muchas ocasiones da como resultado que cohabitemos en un mismo “espacio físico”. Aunque es preciso recordar que las denominadas “apariciones”, no son totalmente las únicas “visitas” que tenemos en nuestra realidad: existen otros sub-planos de realidad donde se hallan “prisioneros” - por decirlo de alguna forma-, otras entidades espirituales, y que también acceden regularmente al nuestro. Las tradiciones religiosas denominan de varias maneras a estos sub-planos (limbo, purgatorio, etc.). Las investigaciones demuestran que estos sub-planos podrían ser más numerosos de lo que imaginábamos; en esos casos, sus residentes sólo se encuentran de tránsito en ellos, rumbo hacia otros planos superiores.

Según el principio de que nada en el universo en el que vivimos desaparece, sino que se transforma, al morir nuestro espíritu, ya liberado de su envoltura material, vibra a una frecuencia similar a la de la realidad que denominamos Más Allá, accediendo paulatinamente a ella; pero su permanencia en ella no es necesariamente definitiva. Como nos enseñan la totalidad de las escuelas de pensamiento religioso y espiritual, la evolución espiritual nos permite -inmediatamente ó luego de un tiempo-, acceder a otros planos de realidad, más elevados ó si se quiere, mucho más evolucionados.

Los “habitantes” del Más Allá: los espíritus

La forma de definirlos varía según diferentes concepciones de cada pueblo ó creencia: espectros, espíritus o fantasmas son los términos más comúnmente utilizados. Más allá del mundo corporal, que es la morada de los Espíritus encarnados -que somos los hombres vivos-, existe el mundo espiritual; la morada de los Espíritus no encarnados.

Como explicaba en líneas anteriores, en diferentes planos del Universo hay otros “mundos” habitados por seres de diferentes grados evolutivos; iguales, mucho más evolucionados o menos evolucionados que los hombres. El hombre es un espíritu encarnado en un cuerpo material: el periespíritu es el cuerpo semi-material que une el espíritu al cuerpo material. Los espíritus son los seres inteligentes de la creación. Constituyen el mundo de los espíritus, que preexiste y sobrevive a todo. Se asegura que son creados simples e ignorantes, y que evolucionan, intelectual y moralmente, pasando de un orden inferior a otro más elevado hasta alcanzar la perfección: al lograrlo, gozan de una inalterable felicidad eterna.

Los espíritus mantienen su individualidad, antes, durante y después de cada encarnación y reencarnan tantas veces como sean necesarias para su propio perfeccionamiento: es decir, se encuentran en constante evolución. En sus múltiples existencias corporales pueden estacionarse en un estado determinado, pero nunca retroceden en su evolución (este último punto más bien no es aceptado por posturas reencarnacionistas, aferradas a la ley del Karma).

La rapidez del progreso intelectual y moral, depende de los esfuerzos que se hagan para llegar a la perfección. Los entes espirituales pertenecen a diferentes órdenes, conforme el grado de perfección que hayan alcanzado: Espíritus Puros, que han llegado a la máxima perfección; Espíritus Buenos, en los cuales predomina el deseo del bien; y los denominados Espíritus Imperfectos (o “Espíritus Bajos”, popularmente), caracterizados estos últimos por la ignorancia, el deseo del mal y las pasiones inferiores.

Según los espiritistas, las relaciones de los espíritus con los hombres son constantes, y han existido desde siempre. Los Espíritus Buenos nos inducen al bien, nos sustentan en las pruebas de la vida y nos ayudan a soportarlas con coraje y resignación. Los imperfectos nos inducen al error.

Allan Kardec


Allan Kardec es el nombre adoptado por el fundador de esta doctrina, el cual se llamaba en realidad Hippolyte Leon Denizard Ravail, médico francés nacido en Lyon el 3 de octubre de 1804. Desde su juventud se sintió atraído por el estudio de las ciencias y la filosofía. Recibió educación en la prestigiosa Escuela de Pestalozzi, en Yverdun (Suiza), llegando a ser uno de los más eminentes discípulos de éste célebre maestro que tanta influencia ejerció sobre la reforma de la educación en Francia y Alemania.

Antes de que el Espiritismo popularizara su seudónimo, Allan Kardec, ya era ilustre por sus diversas obras escritas sobre la educación. Durante el año 1855, siendo foco de la atención general el asunto relativo a las manifestaciones de los espíritus, Kardec se dedicó a realizar observaciones sobre el fenómeno, principalmente interesado en desentrañar sus consecuencias filosóficas.

De inmediato vislumbró el principio de nuevas leyes naturales: aquellas que rigen las relaciones entre el mundo visible y el mundo espiritual, y que son la base del Espiritismo. Reconoció en la acción de este último una de las fuerzas de la Naturaleza, cuyo conocimiento habría de arrojar luz sobre una gran cantidad de problemas hasta entonces considerados insolubles, y determinó su alcance desde el punto de vista religioso. Decidido a divulgar sus descubrimientos, creó una publicación denominada “La Revista Espírita”, una publicación mensual, lanzada en 1º de enero de 1858; asimismo, fundó en París, el 1º de abril de 1858, la primera Sociedad Espírita constituida, a la cual denominó Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas, cuya finalidad era el estudio de cuanto pudiera contribuir al progreso de esa nueva ciencia. Allan Kardec tuvo la precaución, con absoluto fundamento, de no escribir cosa alguna bajo la influencia de ideas preconcebidas o sistemáticas. De carácter moderado y tranquilo, Kardec observó los hechos y de su observación dedujo las leyes que rigen el fenómeno. Fue el primero en presentar una teoría y en elaborar a partir de aquellos, un cuerpo de doctrina metódico y regular.

De la aparición de su primer libro, “El Libro de los Espíritus”, se considera que se dio nacimiento a la Doctrina Espírita. Hasta entonces sólo existían elementos y acontecimientos dispersos, cuyo alcance no todos habían podido captar. Las pruebas materiales que el Espiritismo presenta sobre la existencia del alma y de la vida futura –consideraba-, desbaratan las ideas materialistas y panteístas existentes. Uno de los principios más fecundos de tal doctrina, es el de la pluralidad de las existencias, vislumbrado con anterioridad por diversos filósofos antiguos y modernos.

Según sus trabajos, la explicación de las aparentes anomalías de la vida humana, de las desigualdades intelectuales, morales y sociales, así como que el Espiritualismo facilita al hombre saber de dónde viene, hacia dónde va, para qué finalidad se encuentra en la Tierra, y por qué se sufre: las ideas innatas se justifican por los conocimientos adquiridos en vidas pasadas, así como las simpatías y las antipatías por la naturaleza de las relaciones anteriores.

Allan Kardec desencarnó (como prefieren decir sus seguidores), el 31 de marzo de 1869. Su tumba es aún frecuentemente visitada por sus adeptos. Sus obras principales fueron: “El libro de los espíritus” (1857 y 1860), “El libro de los médiums” (1861), “El Evangelio según el espiritismo” (1864), “Cielo e infierno” (1865) y “Génesis” (1867).

domingo, 16 de mayo de 2010

Sintomatología del "Daño" o brujería


En el presente Post vamos a plantear los síntomas específicos en cada caso, que se manifiestan cuando hemos sido víctimas de un “Daño”; pero siempre recordando que hay otro tipo de desbalances psíquicos que presentan los mismos síntomas y que expondré más adelante. Los síntomas son diferentes, en algunas circunstancias, de acuerdo al tipo de ataque que se está recibiendo, por lo que podemos diferenciarlos de dos tipos: los generales, para todos los tipos de “Daño” y los específicos, según cada forma o método de agresión empleada, y que serán expuestos en siguiente Post en este blog.

Síntomatología General de un “Daño”

A)- Anímicos
1-Malestar general sin razón aparente.
2-Sensación de que “algo está mal”.
3-Sensación de que “alguien o algo nos sigue”.
4-Tendencia progresiva a la depresión.

B)-Biológicos
1-Pérdida de peso progresiva en caso de “Daños” leves y muy brusca, en el caso de los más potentes.
2-Dificultad para asimilación del alimento y para la nutrición.
3-Predisposición a todo tipo de enfermedades, dificultándose también su recuperación.
4-Aparición de erupciones cutáneas sin motivo aparente.

C)-Somáticos
1-Sueño agitado.
2-Despertar con mareos y la sensación de desorientación. Insomnio.
3-Pesadillas en las que aparecen presencias terroríficas, objetos y símbolos que se refieren a la magia negra.
4-Crisis nerviosa y/o paranoia.

D)-Bio-energéticos
1-Sensación de presión en el área de la coronilla.
2-Dolores de cabeza penetrantes y súbitos.
3-Tendencia a sufrir alucinaciones.
4-Agotamiento vital progresivo.

-Reynaldo Silva Salas.

¿Es cierto que poseer una mascota negra impide que nos hagan maleficios?


Respuestas a las preguntas de nuestros visitantes:

¿ES CIERTO QUE POSEER UNA MASCOTA NEGRA IMPIDE QUE NOS HAGAN MALEFICIOS? (Ingri, de Cali, Colombia)

Respuesta.- Si. Ciertas especies animales tienden a absorber las energías negativas enviadas contra uno, y en el caso de los de pelaje totalmente negro, esto es aún más notorio. En ese aspecto se destacan los perros y gatos negros.

-Reynaldo Silva Salas.

SATOR AREPO


SATOR AREPO: Amuleto Cabalístico. Este amuleto es el más famoso cuadrado mágico o Kamea que se conoce. Es un acróstico mágico doble, el más perfecto que existe: consta de 25 espacios en los cuales aparecen, ya sea en alfabetos latino ó hebreo -ó sus equivalentes numerológicos -, las diferentes combinaciones de la palabra sator (“el Creador”) Se elabora en metal (algunos recomiendan en plata o plomo), o pergamino virgen y es muy trabajoso de crear. Este amuleto aparece también como parte del denominado Segundo Pentáculo de Saturno.
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